Aínsa, en la comarca del Sobrarbe
Aínsa, en la comarca del Sobrarbe - F. SIMÓN
TURISMO

Los Pirineos, el destino preferido de España para una escapada de turismo rural

Aragón registró en noviembre 18.938 pernoctaciones en alojamientos rurales

ZARAGOZAActualizado:

El turismo rural ha experimentado un crecimiento notable durante las dos últimas décadas en Aragón y ha contribuido a dinamizar las economías locales y a generar rentas complementarias para los habitantes del medio rural, que todavía dependen, en la mayoría de los casos, de la agricultura y la ganadería. Además, ha servido para conservar y revalorizar el patrimonio inmobiliario rural y para crear una oferta de alojamiento en zonas poco turísticas y con baja demanda, desestacionalizando así la afluencia turística.

El turismo rural en Aragón aglutina en estos momentos el 46 por ciento de los establecimientos turísticos de la Comunidad. En Aragón hay más de 1.300 alojamientos de turismo rural. La provincia de Huesca concentra la mayor parte de las plazas turísticas, seguida de Teruel y Zaragoza.

De hecho, la Comunidad aragonesa ocupa un lugar destacado en el mercado rural, tan solo por detrás de Castilla León, Cataluña, Castilla La Mancha, Andalucía y Asturias.

Aragón registró en noviembre 18.938 pernoctaciones en alojamientos de turismo rural, de las que 18.275 correspondieron a residentes en España y 663 a extranjeros, con una estancia media de 2,52 días, según los datos facilitados hoy por el Instituto Nacional de Estadística.

Por zonas turísticas, los Pirineos son el principal destino. En los meses de invierno, la nieve es la gran joya de la corona, en lo que al sector turístico se refiere. Por ejemplo, el esquí y toda la actividad que le rodea deja cada año en la Comunidad alrededor de 130 millones de euros y más de un millón de visitantes. Aragón cuenta con siete estaciones de esquí y más de 275 kilómetros esquiables, la mayor superficie de España. Solo entre las cinco estaciones que gestiona Aramón suman 235 pistas de todos los niveles y adaptadas a todo tipo de esquiadores.

Pero el Pirineo es mucho más de que nieve. De hecho, durante los meses de verano son miles los turistas que acuden a las montañas aragonesas para practicar deportes al aire libre. Un tipo de turismo que se ha consolidado en los últimos años y que ha propiciado el nacimiento de multitud de empresas dedicadas a los deportes de aventura.

Y es que el Pirineo aragonés está salpicado de multitud de barrancos, senderos y cañones que cada año atraen a miles de visitantes dispuestos a dejarse sucumbir por las posibilidades que ofrece el turismo de aventura. Rutas senderistas y en bicicleta de montaña, barranquismo, escalada, rafting, kayak e incluso viajes en ultraligero y avioneta son algunas de las actividades que se pueden realizar en los valles pirenaicos.

Todo ello sin olvidar el rico patrimonio artístico y cultural de la provincia. Por ejemplo, las muchas muestras del románico-lombardo que se conservan en ermitas e iglesia. Y sobre todo una arquitectura popular de gran riqueza, con casas solariegas. Destacan localidades como Aínsa, Alquézar o Roda de Isábena, que puede presumir de ser la población más pequeña de España que cuenta con un templo catedralicio.

El turismo en su conjunto supone el 10 por ciento del PIB de Aragón. Aporta anualmente del orden de 3.000 millones de euros a la riqueza generada en la región. De ellos, la mitad corresponden al subsector de la hostelería. En términos de empleo, el sector turístico representa el 8% del total de Aragón, con unos 30.000 empleos entre directos e indirectos, según datos del Gobierno autónomo.

Aragón suma, en números redondos, 100.000 plazas entre todos sus alojamientos turísticos, pero solo una parte de ellas son de hoteles y similares, del orden de 45.000. Otras 33.000 corresponden a los cámpings y a los establecimientos disponibles para acampadas rurales; unas 10.000 son plazas en viviendas de turismo rural; alrededor de 6.000 corresponden a apartamentos turísticos y el resto, casi 6.000, a albergues y refugios.