Rodrigo Lanza lleva un mes en prisión incondicional por asesinato
Rodrigo Lanza lleva un mes en prisión incondicional por asesinato
Sucesos

El okupa encarcelado por el «crimen de los tirantes» acusa al Estado de montajista

Rodrigo Lanza dice ser víctima de un complot, tesis propagada también por su madre, hija de un oficial de Pinochet

ZaragozaActualizado:

Rodrigo Lanza, el okupa antisistema detenido hace un mes en Zaragoza por el asesinato de un hombre que llevaba unos tirantes con la bandera de España, ha cargado desde la cárcel contra el Estado de Derecho. En una línea argumental similar a la que su entorno propagó cuando, hace años, fue condenado por dejar tetrapléjico a un policía en Barcelona, ahora Lanza se presenta de nuevo como víctima de un supuesto complot policial y judicial contra él.

Aunque ha reconocido la agresión que le costó la vida a Víctor Laínez, de 55 años, Rodrigo Lanza sigue presentándose como víctima, pues sostiene que actuó en defensa propia, supuestamente tras ser amenazado previamente con una navaja.

La versión no es creíble para la juez que instruye el caso, ante los contundentes datos que arrojó la autopsia -brutalidad con ensañamiento-, las declaraciones de los testigos -que contradicen a Lanza- y el informe policial -en el lugar no hubo ni rastro de la navaja de la que habla el okupa-.

Tal es así que, tras avanzar en su instrucción, la jueza del caso ha denegado la libertad provisional solicitada por la abogada de Rodrigo Lanza. La magistrada persiste en la gravedad del crimen, la brutalidad con la que fue cometido -según la autopsia- y las circunstancias penales que justifican mantener a Lanza en prisión provisional.

Él, mientras tanto, ha firmado en los últimos días un comunicado desde su celda que está siendo distribuido por internet tanto por colectivos de ultraizquierda como por su madre, Mariana Huidobro, hija de un oficial de la cúpula del dictador chileno Pinochet que en España es una activista de izquierda antisistema. La madre, hace unas semanas, cargó contra el Estado de Derecho español y se quejó de las características de la celda que se le ha asignado a su hijo en prisión.

El comunicado de Rodrigo Lanza abunda en esa línea argumental de la autodefensa «antifascista» y del Estado montajista. Califica las prisiones españolas como «las mazmorras del Estado, el estómago de la bestia». No muestra arrepentimiento alguno por lo ocurrido, mientras proclama que «la autodefensa antifascista es la lucha más legítima que hay». De paso, carga contra el sistema democrático español al afirmar que «un Estado que promueve el fascismo, el racismo, la homofobia y un largo etcétera atacará despiadadamente a quien se defienda».

Se presenta de nuevo como víctima de esa «maquinaria» del Estado que, según él, se ha puesto en marcha contra él con un complot del que, según afirma en su comunicado, también participan los medios de comunicación. «El Estado se hace fuerte y sabe que una mentira contada mil veces se convierte en verdad, al menos para la mayoría que necesitan», afirma en su comunicado, en el que insiste en la misma versión en la que su abogada basa la defensa, que actuó en defensa propia.

Una versión que hasta ahora se ha topado con un cúmulo de evidencias y testimonios en su contra, según ha constatado reiteradamente la juez del caso.