La ministra de Agricultura presidió este lunes en Zaragoza la Comisión de Seguimiento del Pacto del Agua
La ministra de Agricultura presidió este lunes en Zaragoza la Comisión de Seguimiento del Pacto del Agua - Efe
Política

La ministra Tejerina no da por imposible un futuro trasvase del Ebro

Lo condiciona a que «haya acuerdo» y en Aragón el PP regional se ha apresurado a insistir en que se opondrá

ZaragozaActualizado:

Casi veinte años después de que el trasvase del Ebro le costara al PP una de sus más largas travesías por el desierto en la política aragonesa, este proyecto vuelve a saltar a la arena partidista a poco más de un año de las elecciones municipales y autonómicas. La polémica, que parecía finiquitada desde hace años, ha vuelto a reactivarse al hilo de los últimos movimientos y declaraciones de líderes nacionales del PP, que incomodan a los populares aragoneses, centrados en su particular reto de recuperar el Gobierno de Aragón en las elecciones del próximo año.

Hace un par de semanas, ABC desvelaba el documento que está ultimando la dirección nacional del PP para diseñar un gran pacto nacional en materia de agua, en el que se establezca un fondo estatal de reservas y conexiones entre cuencas hidrológicas para poder distribuir caudales. Es decir, abrir la puerta a trasvases.

Cuando trascendió esta información, el PP aragonés se apresuró a advertir que se opondrán por completo a cualquier hipotético trasvase del Ebro. El líder regional de los populares, Luis María Beamonte, insiste en que el trasvase del Ebro «está finiquitado», que no se va a reactivar.

Sin embargo, la visita realizada a Aragón este lunes por la ministra de Agricultura y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, ha vuelto a reabrir la cuestión. Preguntada sobre un posible trasvase del Ebro, Tejerina ha asegurado que «no habrá trasvase si no hay acuerdo».«Si no hay acuerdo, no hay trasvase. Por lo tanto, donde no haya un acuerdo no hay que tener temor de trasvase porque no lo va a haber sin acuerdo. Se puede decir suficientemente rotundo», afirmó la ministra.

Estas palabras han servido al resto de partidos para apuntar directamente contra el PP, por entender que la afirmación de la ministra deja la puerta abierta a rescatar ese proyecto impulsado por Aznar en la recta final de su gobierno y derogado por Zapatero en cuanto llegó a La Moncloa.

Lo dicho en Zaragoza por la ministra ha obligado de nuevo al PP aragonés a salir al paso de un asunto, el trasvase del Ebro, que quieren que la direccion nacional de su partido mantenga enterrado. Pero la aspiración a un trasvase no ha desaparecido en la Comunidad Valenciana y Murcia, y el PP de esas regiones también presiona para no dar por perdido ese proyecto.

Para contrarrestar una eventual erosión a vueltas con el asunto del trasvase, el PP aragonés se ha apresurado a subrayar que se mantendrá totalmente en contra de un proyecto de ese tipo. Es decir, que en este particular no habrá discrepancias con los partidos aragoneses de izquierdas, y que harán frente común para hacer valer el Estatuto de Autonomía de Aragón -uno de los principios insipiradores del texto vigente, que entró en vigor en 2007 tras su última revisión, incluyó el rechazo frontal al travase del Ebro-.

Mientras tanto, los populares prefieren poner el acento en el Pacto del Agua de Aragón, en lo que ha avanzado desde que el PP volvió al Gobierno central tras las elecciones generales de diciembre de 2007. Están a punto de cumplirse 26 años de la aprobación de aquel Pacto del Agua, en el que se recogió la lista de embalses que necesitaba Aragón, lista que contemplaba algunas de las obras históricamente más demandadas por esta tierra. A estas alturas aún no se han terminado las obras más significativas de aquel Pacto del Agua, pero el PP ha destacado que en los seis últimos años se han invertido 400 millones de euros, que han permitido incrementar la capacidad de embalse en 1.300 hectómetros cúbicos.