Mariana Huidobro con su hijo Rodrigo Lanza, en el documental «Ciutat Morta» | Vídeo: Versiones enfrentadas en torno a lo ocurrido - ATLAS
Crimen de los tirantes

La madre del okupa detenido por asesinato se queja de la celda que le han dado a su hijo

«Apenas entra la cama», dice Mariana Huidobro, quien justifica a su hijo y carga contra los medios de comunicación

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Mariana Huidobro, la madre del okupa Rodrigo Lanza, acusado de matar de una brutal paliza a un hombre en Zaragoza por llevar unos tirantes con la bandera de España, ha salido en defensa de su hijo, le ha justificado y se ha quejado de la celda que le han asignado en la prisión de Zuera, a donde la juez que lleva el caso le envió tras tomarle declaración el jueves pasado.

La madre de Rodrigo Lanza, hija de un estrecho colaborador del dictador chileno Augusto Pinochet, lleva años cargando contra el Estado de Derecho español y compartiendo proclamas de entornos ultraizquierdistas y antisistema. Se afincó en España -en Barcelona- a raíz de que su hijo fuera encarcelado por vez primera, condenado por dejar tetrapléjico a un guardia urbano en la Ciudad Condal, durante un enfrentamiento de okupas frente a fuerzas de seguridad ocurrido en 2006.

Huidobro, que se ha prodigado en estos años en apariciones públicas junto a su hijo y ha propagado la versión de que lo que le ocurrió a Lanza fue fruto de un complot policial y judicial, ahora vuelve a la carga contra los medios de comunicación tras haber sido detenido y acusado de asesinato.

La juez que lleva el caso dictó contra él orden de prisión provisional sin fianza. En su auto destacó el cúmulo de pruebas que apuntan a su culpabilidad, la abundancia de declaraciones de testigos que le han identificado como autor de la mortal paliza, y el hecho de que él mismo reconociera que había agredido a Víctor Laínez, el fallecido. Lanza sostuvo ante la juez que fue en defensa propia y dijo que el asesinado le intentó atacar previamente con una navaja, pero la juez destacó que no ha aparecido navaja alguna, que esa versión no encaja con la dada por los testigos presenciales, y que Laínez fue atacado por la espalda y sin que pudiera defenderse -en el cadáver no han aparecido signos de que opusiera resistencia-.

La madre, sin embargo, ha firmado una nota que ha difundido por las redes sociales en la que propaga la versión de la «defensa propia», carga contra la juez del caso, arremete contra los medios de comunicación e incluso contra el régimen carcelario que se le ha impuesto a su hijo, advirtiendo que roza con la «tortura».

«Lo han puesto en primer grado» y eso significa -dice la madre- que «estará en una celda donde apenas entra la cama. Una celda vacía. Solo. Podrá salir durante dos horas a un patio cuadrado, pequeño como una habitación pequeña, donde no alcanza a ver el cielo. Y solo», remarca en tono quejoso. A renglón seguido, afirma que eso puede ser considerado «un método de tortura» contra su hijo, y se queja de que «lo quieren mantener allí un mínimo de seis meses».

La juez envió a prisión a Rodrigo Lanza tras valorar el informe de la autopsia, los testimonios recabados, la propia declaración del acusado y las pruebas de la investigación policial. Sin embargo, la madre del okupa carga contra la juez y contra su profesionalidad: «la jueza, en el atestado, se basa en lo escrito por los medios», afirma Mariana Huidobro.

También arremete contra el «boom mediático» que ha generado el asesinato del que se acusa a su hijo. Dice que «la prensa no solo ha condenado con saña a Rodrigo (...) sino que nos ha condenado a un ataque de nazis que nos va a obligar a vivir escondidos». «Ahora tememos por nuestras vidas», sostiene Mariana Huidobro, quien justifica abiertamente a su hijo y, pese a las evidencias que pesan contra él, insiste en la versión exculpatoria hacia Lanza e incriminatoria hacia el asesinado: «mi hijo podría estar muerto, pero se defendió y está vivo».

El comunicado difundido en las últimas horas por Mariana Huidobro extiende la misma línea argumental que de otra nota propagada unos días antes bajo la firma de «familia y amigos de Rodrigo Lanza». En aquel primer comunicado se justificaba al acusado y se criminalizaba a la víctima.