Columnas, arcadas y bóvedas de crucería conforman este espacio que data del siglo XIII
Columnas, arcadas y bóvedas de crucería conforman este espacio que data del siglo XIII - Fabián Simón
Cultura

El curioso sótano de Zaragoza que oculta una joya del arte judío del siglo XIII

Treinta años después de ser descubiertos, el Ayuntamiento compra los históricos baños judíos por 70.000 euros

ZaragozaActualizado:

En pleno corazón de Zaragoza, en su emblemática calle del Coso, aguarda en silencio una joya histórico-artística: los baños judíos del siglo XIII. Están en el subsuelo de un bloque de pisos. Fue precisamente al edificar este edificio, hace 30 años, cuando se descubrieron esos restos arquitectónicos de gran valor histórico. Se salvaguardaron, pero quedaron a expensas de que un día pudieran ser realmente de titularidad municipal y hacerse visitables. No se ha logrado aún, pero está a punto de conseguirse.

El Ayuntamiento y la comunidad de propietarios de ese bloque de pisos han cerrado recientemente el acuerdo. Por 70.108 euros, el Consistorio pasará a hacerse con este enclave histórico-artístico, una sala ligeramente rectangular, de delicada factura arquitectónica, salpicada por hileras de columnas de alabastro que soportan bóvedas de crucería.

Esta misma semana, durante una visita del alcalde Pedro Santisteve y otros responsables municipales, técnicos y académicos, se anunció que a primeros de 2019 se prevén abrir al público definitivamente estos antiguos baños judíos. Se convertirán en el centro de una nueva ruta turística especializada en contar lo que fue la Judería zaragozana.

Para que se pueda abrir al público este enclave, antes hay que construir un acceso que permita llegar sin necesidad de pasar por la propiedad privada, por el bloque de pisos a cuyos pies están los antiguos baños judíos de Zaragoza.

Para dotarlos de acceso independiente, el Ayuntamiento ya se hizo con otro local contiguo, un bajo comercial que adquirió en 2010 por 78.649 euros. Será a través de ese inmueble por donde se habilitará el acceso a los baños judíos, que contarán tanto con escaleras como con ascensor.

Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en el año 2002, esta joya arquitectónica es testimonio excepcional de lo que fue la Judería zaragozana, una potente comunidad que se asentó en un barrio amurallado, abierto a la ciudad cristiana por media docena de puertas. Los baños judíos se construyeron frente a lo que se conocía como el Castillo de los Judíos, un conjunto arquitectónico multifuncional, que servía a la vez de cárcel, de sinagoga mayor, de hospital y de carnicería.

La arquitectura que se conserva de estos baños judíos combina arte mudéjar y gustos cistercienses, con notables influencias de lo que eran los baños hispanomusulmanes del siglo XI.