El falso aviso de bomba obligó a un intenso despliegue policial y a cortar la calle
El falso aviso de bomba obligó a un intenso despliegue policial y a cortar la calle - Fabián Simón
Sucesos

El caro castigo al que se enfrenta un joven de 32 años por un falso aviso de bomba

Obligó a desalojar locales comerciales y varias viviendas el sábado en Zaragoza. Le puede costar un año de cárcel

ZaragozaActualizado:

Tiene 32 años, responde a las iniciales I.A.D.C., y se le acusa de ser quien el pasado sábado llamó al teléfono autonómico de emergencias del 112 para comunicar que había colocado una bomba en una calle del Casco Antiguo de Zaragoza. Era mentira. Un par de horas después, tras un amplio despliegue policial y la intervención de los especialistas en detección y desactivación de explosivos, se determinó que había sido un falsa alarma.

El joven vive en la calle Heroísmo, en un bloque situado al lado de donde supuestamente estaba la bomba. Algunas fuentes apuntan a que el falso aviso de bomba lo dio movido por el rencor, por viejas rencillas vecinales. De hecho, el comunicante dijo que la bomba estaba en el número 22 de esa calle, en el que el acusado también había vivido con anterioridad.

Siguiendo el protocolo de seguridad habitual en estos casos, la Policía dispuso el desalojo de varios pisos situados en la zona directamente afectada por el falso aviso de bomba. También fueron desalojados varios bares, y la calle quedó acordonada y cortada hasta que se confirmó que no había peligro.

Poco después, el joven fue arrestado. Tras permanecer en dependencias policiales, este domingo pasó a disposición del juzgado de guardia, que tras tomarle declaración lo dejó en libertad con cargos. Se le imputa un delito de alteración de orden público, por el que le pueden caer hasta doce meses de cárcel.

Además, se enfrenta a reclamaciones económicas que pueden ser de miles de euros. De entrada, la Administración puede exigir que pague de su bolsillo el coste del amplio despliegue policial que provocó su falsa amenaza de bomba. Y los negocios que se vieron afectados también podrían reclamar por los perjuicios que les ocasionaron.