La sentencia ha sido dictada por la Audiencia Provincial de Zaragoza (en la imagen)
La sentencia ha sido dictada por la Audiencia Provincial de Zaragoza (en la imagen) - Fabián Simón
Tribunales

Cárcel para un fotógrafo por someter a sesiones porno a una menor depresiva

La víctima tenía 16 años, padecía graves trastornos depresivos y fue captada como modelo

ZaragozaActualizado:

Un zaragozano de 44 años ha sido condenado a cuatro años y medio de prisión por un delito continuado de abusos sexuales y corrupción de menores. El motivo: las sesiones fotográficas porno a las que sometió a una menor de edad que padecía graves trastornos depresivos y de personalidad, con episodios autolesivos.

Los hechos ocurrieron en Zaragoza, entre el 1 de mayo y el 25 de julio de 2013. Meses después, fue detenido. Era conocido de la familia de la víctima. En concreto, de su madre, que regentaba una panadería de la que el acusado era cliente habitual. Tras fijarse en la adolescente, un día habló con la madre, le dijo que era fotógrafo aficionado y que se sacaba un dinero extra colaborando con empresas a las que suministraba reportajes fotográficos para usos publicitarios y comerciales. En concreto, dijo que iba a preparar unas fotografías sobre correctores dentales («brackets»).

Pese a lo inofensivo de la oferta, la madre advirtió que su hija era menor de edad, pero el acusado venció sus reparos convenciéndola incluso para que no acompañara a su hija a las sesiones fotográficas. Para ello le aseguró que las fotos las hacía en su propia casa y en presencia de su esposa, algo que era falso.

La primera sesión fotográfica fue aparentemente inocente y por ella pagó a la menor 50 euros. Así se ganó su confianza para una segunda sesión a la que citó para dos días después. En ella subió el tono de las imágenes. Convenció a la menor para que se hiciera fotografias en ropa interior e incluso posando desnuda de cintura hacia arriba.

El 16 de julio la situación fue mucho más escabrosa. Aprovechándose de la inmadura personalidad de la menor, le presionó hasta conseguir que posara totalmente desnuda, en actitud pornográfica y sometida a tocamientos por parte del fotógrafo. La situación se repitió el 25 de julio de 2013.

Las fotografías las guardó en su ordenador, en el que la Policía dio con ellas y han sido fundamentales como prueba en el juicio.

La Fiscalía y la acusación particular ejercida por la víctima -que ahora tiene 20 años- coincidieron en su solicitud de condenas: ocho años y tres meses de prisión. El abogado defensor pidió la libre absolución para su cliente. Finalmente, la Audiencia de Zaragoza le ha condenado a cuatro años y medio de prisión, dos años y tres meses por un delito continuado de abuso sexual y otro tanto por el de corrupción de menores. Además, le impone dos años de libertad vigilada. También deberá indemnizar a la menor con 3.000 euros, mucho menos de los 10.000 euros de indemnización que la Fiscalía reclamaba para resarcir a la víctima.