Política

El Ayuntamiento de Huesca prohíbe a la Corporación acudir a misas y procesiones

Los concejales del PP anuncian que seguirán acudiendo a actos religiosos a los que se les invite como representantes del Consistorio y recurrirán el acuerdo municipal ante los tribunales

Luis Felipe (PSOE), alcalde de Huesca
Luis Felipe (PSOE), alcalde de Huesca
Roberto Pérez Zaragoza - Actualizado: Guardado en: España Aragón

El Ayuntamiento de Huesca, gobernado por el PSOE en alianza con plataformas de izquierdas, ha prohibido que los miembros de la Corporación –funcionarios incluidos– puedan acudir a misas o procesiones mostrando su condición de cargos públicos. A partir de ahora solo podrán asistir a actos religiosos a título privado, pero en ningún caso exhibiendo que son cargos políticos, ni siquiera portando insignias oficiales.

Esta prohibición acaba de quedar recogida en el nuevo Reglamento de Protocolo aprobado por el alcalde socialista Luis Felipe con el apoyo de los concejales de su partido y de las plataformas de izquierdas con la que gobierna. Los dos ediles de Ciudadanos se han abstenido en la votación, mientras que el PP ha abandonado la comisión en la que se ha aprobado este asunto por considerar que se ha incumplido la ley, al no respetar los plazos legales a que obliga la normativa municipal para aprobar este tipo de expedientes.

Los populares han anunciado ya que seguirán acudiendo a cuantos actos religiosos sean invitados como representantes del Ayuntamiento. Además, tienen previsto llevar el acuerdo municipal ante los tribunales. En primer lugar, por irregularidades en la tramitación –incumplimiento de plazos y requisitos formales– y, en segundo lugar, por su contenido. Se están planteando apelar incluso la inconsttiucionalidad de estas nuevas normas de protocolo, por considerar que «conculcan el derecho a la libertad de expresión y del libre ejercicio del cargo público», según ha declarado el portavoz del PP en Huesca, Gerardo Oliván.

Hasta ahora era tradicional que la Corporación oscense acudiera a procesiones y misas solemnes vinculadas a celebraciones especialmente arraigadas en esta capital.

A partir de ahora eso ya no se producirá. Ni acudirá la Corporación como tal ni lo podrán hacer sus miembros. La prohibición se extiende incluso a los empleados públicos del Ayuntamiento, a los que igualmente se les ordena que no porten símbolos ni uniformes que los puedan identificar como tales si acuden a procesiones o misas.

Los artículos del nuevo Reglamento

El nuevo Reglamento de Protocolo del Consistorio oscense especifica que «el Ayuntamiento, incluidos sus cargos de representación y sus empleados públicos, de conformidad con lo establecido en el artículo 16 de la Constitución respecto a la aconfesionalidad del Estado, no asistirá a ningún acto que tenga carácter religioso, declinando las invitaciones que se le pudieran hacer para su participación, y no organizará ni programará actos que, en el marco de su actividad institucional, representativa y laboral, tengan carácter confesional».

Asimismo se establece que «las personas integrantes de la Corporación podrán asistir a esos actos de manera particular, sin que en ningún caso puedan emplear los símbolos que acrediten su condición de miembro de la Corporación ni hacer uso de los privilegios o prerrogativas que pudieran corresponderle por su condición, tales como la ubicación en espacios reservados o preferentes».

Toda la actualidad en portada

comentarios