El estadio de La Romareda fue inaugurado el 8 de septiembre de 1957
El estadio de La Romareda fue inaugurado el 8 de septiembre de 1957 - Fabián Simón
Arquitectura

Analizan el estadio de La Romareda para comprobar la seguridad de sus estructuras

A punto de cumplir 50 años, este campo de fútbol lleva años esperando una reforma en profundidad o su sustitución por otro nuevo estadio

ZaragozaActualizado:

Con capacidad para 35.000 espectadores, el campo de fútbol de La Romareda fue levantado en Zaragoza hace cincuenta años. Se inauguró el 8 de septiembre de 1957 y hace más de diez años que arrastra problemas de operatividad y de conservación.

Ahora se ha acometido un pormenorizado estudio para analizar sus estructuras y comprobar su estado de conservación, su seguridad y, en definitiva, si aguantan o hace falta reforzarlas. Eso permitirá calcular cuánto dinero haría falta para reparar los fallos que detecte este diagnóstico.

El estudio ha sido encargado a un gabinete especializado de análisis de estructuras. El coste, 19.166 euros. En un par de meses se conocerán las conclusiones del estudio. A partir de ahí, serán los servicios municipales de Arquitectura los que tengan que decir qué obras hay que acometer en La Romareda, cuyo futuro hace tiempo que está en el aire.

Quince años dándole vueltas

Hace quince años, el Ayuntamiento zaragozano –gobernado en aquel momento por el PP– decidió acabar con La Romareda y levantar otro estadio nuevo en Valdespartera, en una zona de expansión urbanística de la capital. El proyecto se encargó –y pagó– al arquitecto Ricardo Bofill. Pero fue dinero gastado para nada: en 2003 el PP fue desbancado del gobierno municipal por el socialista Juan Alberto Belloch, y el proyecto de Bofill fue descartado, metido en un cajón.

Belloch apostó luego por acometer un proyecto de reforma en profundidad de La Romareda. Encargó las obras a una unión temporal de empresas formada por Acciona y Sacyr, por 70 millones de euros. Las obras, sin embargo, nunca se llevaron a cabo. Nada más comenzar fueron paralizadas por orden judicial. No se hicieron, pero también le costaron dinero a los zaragozanos: 2,1 millones de euros que el Ayuntamiento tuvo que pagar a Acciona y Sacyr a cambio de rescindirles el contrato que se les había adjudicado.

Poco después, Belloch lanzó otra idea: construir un nuevo estadio en el zaragozano barrio de San José para sustituir a la vieja Romareda. Pero tampoco cuajó aquello.

Mientras tanto, La Romareda ha seguido sumando años, antigüedad y necesidades. En la anterior legislatura, el gobierno municipal dirigido todavía por Belloch dijo que una reforma integral de La Romareda costaría entre 19 y 25 millones de euros. Tampoco se acometió. Luego se dijo que arreglar el viejo estadio, remendarlo en lo imprescindible, costaría entre 10 y 15 millones de euros. Pero tampoco se avanzó nada al respecto.

Ahora, el Ayuntamiento dirigido por Pedro Santisteve –de ZEC, órbita de Podemos– quiere saber exactamente cómo está La Romareda, cuál es su «estado de salud». Ante todo, por una cuestión elemental de seguridad. Luego, a resultas del informe que se ha empezado a preparar con el estudio de diagnóstico, se sabrá qué habría que hacer para mantener en pie La Romareda en buenas condiciones. Y cuánto costará.