Manuel Teruel considera lesivo el actual marco fiscal que se aplica a la sucesión empresarial
Manuel Teruel considera lesivo el actual marco fiscal que se aplica a la sucesión empresarial
Entrevista

«Hay que acabar con la desigualdad fiscal que se da entre las autonomías»

Manuel Teruel, expresidente del Consejo Superior de Cámaras y presidente de la Cámara de Comercio de Zaragoza

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Defiende planificar a largo plazo la apertura del Pirineo como plataforma estratégica de comunicaciones, urge a rebajar la presión fiscal y a acabar con los agravios tributarios que se dan entre unas y otras autonomías. El presidente de la Cámara de Comercio de Zaragoza, Manuel Teruel, ve el futuro inmediato con optimismo, pero lamenta el daño que está haciendo a la imagen exterior de España el desafío independentista catalán.

–¿Cómo ve la situación económica y política a corto plazo?

–En positivo, pero con la gran preocupación de Cataluña. Es imprescindible que impere la razón, que nos guiemos por la legalidad y que demos al mundo una imagen de país democrático, moderno y transparente, que es lo que realmente es España. La imagen exterior de nuestro país se ha deteriorado por la situación que se vive en Cataluña. He estado fuera de España en días pasados y he podido constatar cómo la imagen de nuestro país ha resultado muy castigada por estos acontecimientos.

–¿Acabará dañando a la economía española el órdago secesionista catalán?

–Esperemos que solo sea un bache coyuntural y que no trunque la senda de crecimiento económico en la que estamos instalados. En España seguimos creciendo por encima 3% y el vector estratégico de la internacionalización también sigue creciendo.

–¿La crisis económica se puede dar por totalmente superada?

–Más allá de las grandes cifras macroeconómicas, hay que tener presente que la recuperación económica todavía no ha llegado a todos los estratos sociales, y es ahí donde se deben seguir concentrando esfuerzos. La economía todavía está fallando en un punto, en el de las bajas rentas del trabajo, una gran porción del empleo que no está siendo bien remunerado. Tras este problema está el fenómeno de la globalización, que ha propiciado un potente sector servicios basado en un gran porcentaje de salarios bajos.

–¿Y cómo se puede conseguir la revalorización estructural de los salarios?

–Ganando en competitividad, en productividad. Tenemos que hacer un esfuerzo colectivo para que nuestra economía incorpore más tecnología, que nuestro tejido empresarial tenga una base más tecnológica e innovadora, porque eso es lo que va a permitir que una economía sea más competitiva, que pueda pagar salarios más altos. Eso, a su vez, supone conseguir más renta, de lo que se deriva una mayor tributación y, al final, un impulso definitivo para que la crisis económica sea superada también por las capas más débiles de nuestra sociedad y de nuestro mercado laboral.

«Es evidente que Aragón es una pieza de seguridad geopolítica para España»

–Aragón lleva décadas reclamando mejores infraestructuras, y sigue pendiente el reto de las comunicaciones con el resto de Europa por el Pirineo central. ¿Las tensiones independentistas pueden dar un valor añadido a Aragón en este sentido?

–Es evidente que Aragón es una pieza de seguridad geopolítica para España, pero creo que las infraestructuras tienen que ir viniendo no por el oportunismo político sino por la dinámica económica. En este sentido, se van a dar pasos muy importantes para relanzar las comunicaciones de Aragón. El Corredor Cantábrico-Mediterráneo lo tendremos electrificado y con una capacidad operativa muy digna en el año 2020. Y Francia está tirando desde hace unos años para la reapertura del tren transfronterizo de Canfranc. Respecto a la gran Travesía Central del Pirineo, es un ambicioso proyecto ferroviario a largo plazo, que estoy convencido que es la solución a futuro, pero que lleva años siendo víctima del cortoplacismo. La Travesía Central delPirineo debe ser planificada en firme, aunque sea un proyecto a largo plazo, porque cuantos más pasos con Francia tengamos, cuanto más permeable tengamos el Pirineo, mejor para España.

–¿Qué necesitan las empresas españolas en estos momentos para crecer más y para crear más empleo?

–Hay que dar un salto en tecnología. Los poderes públicos deben ayudar a las empresas a que ganar dimensión, ayudarles desde el punto de vista fiscal y laboral a que no les perjudique hacerse más grandes. El tejido productivo español requiere de una fiscalidad que ayude a una mejor competitividad.

–¿La presión tributaria está frenando el crecimiento económico?

–Sobre todo, la fiscalidad está castigando muchísimo la transmisión de las empresas, y eso es un problema enorme porque el momento crítico para la supervivencia de una empresa es el del relevo generacional. Hay muchas empresas que necesitan acometer un relevo generacional y la fiscalidad lo está complicando, igual que está complicando el que las empresas ganen en tamaño. Es preciso arbitrar reformas tributarias para favorecer que las empresas crezcan, que mejoren en tecnología y que lo tengan menos complicado a la hora de afrontar el relevo generacional. Y, además, es muy preocupante la desigualdad fiscal que se da entre unos comunidades autónomas y otras, algo que se nota con especial claridad en los impuestos de sucesiones y transmisiones. Esa desigualdad tributaria entre autonomías pone en desventaja unas comunidades con otras. La fiscalidad tiene que ser homogénea en el conjunto de España.