La operación fue desarrollada por la Policia Nacional
La operación fue desarrollada por la Policia Nacional - Efe

El yihadista de Sagunto formó a un kamikaze que mató a 33 personas al inmolarse en Irak

El detenido ayer envió en 2014 a un reclutado y está considerado como «un potente instigador»

MadridActualizado:

Las escasas crónicas de la masacre cuentan que era un miércoles por la mañana del mes de diciembre de 2014 y que el terrorista acabó con la vida de 33 hombres, en su mayoría combatientes al servicio del gobierno de Irak aunque también había tres militares, que hacían cola frente a una oficina a la espera de cobrar sus salarios. Al parecer, utilizó un camión bomba, si bien las informaciones de la fecha hablan genéricamente de un acto suicida. Hubo 55 heridos. El asesino era un joven marroquí de 26 años que residía con su familia en Sagunto (Valencia), algo que se ha conocido solo ahora, cuando la persona que le reclutó, le adoctrinó en la ideología islamista más radical y le había enviado a Bagdad a hacer la yihad solo un mes y medio antes de que se inmolara ha sido detenida en una operación llevada a cabo ayer lunes por la Policía Nacional.

Se trata de un individuo de 47 años cuya identidad responde a las iniciales M.A.B., también marroquí y también vecino en situación irregular de la misma localidad valenciana, que pasará a disposición judicial por su presunta integración en el aparato de captación de Daesh. Y según fuentes de la investigación, por ser «un potente instigador» capaz de poner en marcha toda la maquinaria necesaria para que «la idea de cometer atentados terroristas» cristalizara «de manera efectiva» en la mente de sus acólitos.

Según el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, esta detención ha sido «importantísima». El departamento que dirige indicaba ayer que el arrestado había estado centrando su labor de captación en jóvenes de su entorno y utilizaba como base de operaciones su propio domicilio. En esa casa «dormía de manera habitual» el que luego se convertiría en gran kamikaze de los 33 muertos, y fue allí donde le había sido suministrado «de manera incesante contenido y propaganda a favor de los objetivos de la organización terrorista Daesh». El adiestramiento fue tan convincente y tan profunda la adhesión del captado al a causa terrorista que, como se ha mencionado, apenas tardó unas semanas en explotarse para cumplir con lo que se esperaba de él.

Las fuentes oficiales no detallan a cuántos allegados más logró M.A.B. mandar al territorio del califato, ni si una vez allí llevaron a cabo o no atentados con víctimas. Sí dicen que «tras protagonizar comentarios de exaltación» a la figura del asesino de Bagdad por su muerte, «continuó con su labor de captación y adoctrinamiento», siempre bajo estrictas medidas de seguridad. Y es que, de hecho, a la misma vez que les introducía en los preceptos del fundamentalismo en reuniones en las que se visionaba material de carácter radical, les facilitaba rutas de acceso a espacios virtuales restringidos vinculados al islamismo violento -la llamada «web oscura»- y claves para no dejar huella en sus recorridos informáticos.

Poco más ha trascendido de su «modus operandi», más allá de que mostraba una personalidad «asocial», producto de su aislamiento y de su «no integración pública», que le llevaba a evitar contacto con quienes no profesaran su religión en sus mismos términos extremistas. El Centro Islámico Mezquita La Paz de Puerto de Sagunto señaló ayer en declaraciones a Europa Press que no conocía a este detenido, que según el alcalde de la localidad, Quico Fernández, vivía en el municipio «desde hace un tiempo».

La operación ha sido desarrollada por agentes de la Brigada Provincial de Información de Valencia y la Brigada Local de Sagunto de la Policía Nacional, bajo la coordinación de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional.