Expectación en los premios de SCC

Valls expresa su compromiso con una Barcelona española

El exprimer ministro de Francia se mostró solidario con España e involucrado con los valores constitucionales

BarcelonaActualizado:

Es el personaje político del momento, al menos en Barcelona, pero aún no ha llegado la hora de dar el paso, aunque ayer demostró ganas, apetencia y por momentos pareció que hablaba ya casi como alcaldable. El ex primer ministro de Francia Manuel Valls no desveló ayer si aceptará la propuesta de Ciudadanos de ser candidato a la alcadía de la capital catalana, tal y como le ha propuesto el partido, pero sí que demostró que la expectación que genera es por sí misma un inmenso capital político.

«Hoy no es el día de hablar de candidaturas», zanjó el líder de la formación, Albert Rivera, poco antes del acto de entrega a Valls del premio que Societat Civil Catalana le concedió de manera conjunta con el italiano Antonio Tajani, presidente del Parlamento europeo, y, como el propio Valls, solidario con España y comprometido con los valores constitucionales. Al acto asistió también la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, la líder de Cs en Cataluña, Inés Arrimadas, el dramaturgo Albert Boadella, así como una más bien discreta presencia del PSC.

Valls, ciertamente, no aclaró si será candidato, aunque sí dejó claro que su compromiso con Barcelona, Cataluña y España no tiene vuelta atrás. Por momentos, por la pasión, pareció casi que hablaba como candidato. «Se que he levantado expectativas», apuntó Valls, que cerró su intervención con un refrán catalán -«roda el món i torna al Born»- que podría traducirse como «recorre el mundo y vuelve a casa», a Barcelona. En el auditorio se le entendió muy claro.

Se reivindicó como barcelonés de nacimiento, del barrio de Horta, culé, con el catalán y el francés como lengua principal, condiciones suficientes dijo para verse con derecho a participar en el combate contra el nacionalismo, algo, sin embargo, que él dijo encarar desde la defensa de los «valores europeos». «El nacionalismo estrecho, pequeño, conduce a la guerra. Y romper los estados nación es romper Europa, romper 70 años de paz en una Europa que ha hecho la guerra durante siglos», concluyó Valls.