Un presunto pederesta es trasladado a la Jefatura Superior de Policía, en una imagen de archivo
Un presunto pederesta es trasladado a la Jefatura Superior de Policía, en una imagen de archivo - EFE

Un tuitero abusaba de sus hijos y los utilizaba para orgías con cuatro novias

La Policía detiene a 22 usuarios pederastas, entre los que hay cinco menores y dos gemelos

MadridActualizado:

Adictos a las redes sociales de las que se valen para sus perversiones, jóvenes (casi todos) y sin escrúpulos. Es el perfil medio de los 22 detenidos y diez investigados por la Policía Nacional que distribuían fotos y vídeos de pornografía infantil a través de archivos privados de Twitter. Es lo único que tienen en común; no forman parte de ninguna red, no se conocen personalmente, viven en 17 provincias y entre ellos hay cinco menores (uno que no ha cumplido los 14 años), cuatro mujeres, unos gemelos y hasta un empleado de la ONCE. Tras los números y el enorme trabajo policial hay historias que han sorprendido incluso a los investigadores veteranos de la Unidad de Investigación Tecnológica (UIT).

Por ejemplo, la de JI, 50 años, separado, empleado en una multinacional de telefonía, apuesto, con dos hijos de 13 y 8 años, un «donjuán» que había convertido Twitter, Facebook y otras redes sociales en su territorio de caza de «almas gemelas», mujeres liberales con las que practicaba sexo en grupo. Su objetivo era introducir a sus hijos en esas orgías. «Aspiro a tener una familia de folladores», admitía sin sonrojo. Enviaba fotos de la niña desnuda, con un trastorno mental, a sus numerosas conquistas (hasta doce mujeres a la vez) mientras el hermano pequeño estaba cerca.

Este individuo fue arrestado por abusar de sus dos hijos y tras pasar ocho meses en prisión ya está en libertad. Cuatro de sus amantes también han sido detenidas: una en Granada, otra en Murcia, en Madrid y en Barcelona. Tienen entre 22 y 30 años; una es universitaria, otra administrativo y una tercera está en paro. «Yo he hecho tríos, pero no con niños», contó a los agentes la amante madrileña. La de Murcia se paseaba en corpiño delante del niño de ocho años. Entre ellas se conocían. La madre de los pequeños ignoraba las perversiones de su exmarido, que ha sido despedido de su empresa, pero que no parece dispuesto a cambiar, según las propias mujeres. Los niños no han participado en las escenas de sexo explícito con otras personas pero él hacía que lo vieran u oyeran practicándolo. El solo sí ha llevado a cabo abusos.

La hermana de su exnovia

La segunda historia tiene como protagonistas a dos alicantinos hermanos gemelos de 22 años. Los investigadores de la UIT llegaron hasta uno de ellos, pero ignoraban que el otro también almacenaba y distribuía pornografía infantil, según explicó el inspector Israel Díaz, jefe del Grupo I de Protección al Menor. Lo descubrieron durante el registro de la casa. Entre ellos no habían compartido la delictiva inclinación. Uno de los gemelos, especialmente activo, ha abusado de tres menores incluida la hermana pequeña de su exnovia, que tenía doce años.

Luis García, inspector jefe de la UIT, destaca que se está detectando que hay «un contacto cada vez mayor entre personas de edad precoz y la pornografía». Como se ha dicho, hay cinco menores entre los detenidos que acosaban sexualmente a través del móvil a otros jóvenes. Las imágenes más duras que los investigadores han hallado, entre las miles intervenidas, corresponden a bebés utilizados en escenas masoquistas en poder de un británico. La mayoría son de niños en el extranjero, salvo los casos de Barcelona y Alicante. Hay también un vendedor de la ONCE que acumulaba gran cantidad de material y que robaba la wifi a una persona con la que tenía relaciones y otro individuo condenado por abusos.

Las investigaciones policiales se iniciaron por un aviso de twitter España, gracias a la denuncia de un tuitero y de los cauces de cooperación con la Policía Nacional. Esta red social considera pornografía infantil cualquier imagen de un niño desnudo. Tras recibirlas, los agentes las someten a investigación. En torno a un diez por ciento de todo ese material que se analiza es delictivo, aclara el inspector Díaz.