El etarra Antonio Troitiño, en el juicio en la Audiencia Nacional
El etarra Antonio Troitiño, en el juicio en la Audiencia Nacional - EFE

Troitiño se fugó con documentación falsa solo al alcance de los jefes de ETA

El histórico terrorista niega que la banda le ayudase en su huida a Reino Unido en el 2011

La Fiscalía pide once años de prisión para el pistolero, por reintegrarse en ETA tras salir de prisión en 2011

MadridActualizado:

El etarra Antonio Troitiño –miembro del sanguinario comando Madrid en los años de plomo– se fugó con seis DNI, dos carnés de conducir y dos tarjetas sanitarias, una documentación falsa solo al alcance de los máximos jefes etarras y que solo podía proporcionarle la banda terrorista. Así lo expresaron ayer en el juicio los agentes policiales que investigaron la huida de Troitiño en el 2011, cuando huyó a Reino Unido para esquivar a la Justicia.

A la Audiencia Nacional volvió ayer Troitiño, que fue juzgado por reintegrarse en ETA en 2011, cuando quedó libre tras cumplir 24 años de condena del total de 2.700 a los que fue condenado por 22 asesinatos. Su salida de prisión se adelantó por un error en el cómputo de sus penas. Ante la posterior orden de busca y captura, Troitiño se escapó a Londres y no fue entregado a España hasta mayo de 2017, tras cuatro peticiones de los tribunales.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional solicita once años de prisión para Troitiño, al considerar que se reintegró en ETA en ese proceso de huida. El Ministerio Público le acusa de un delito de integración en organización terrorista por someterse a las órdenes de la banda, que le proporcionó la documentación necesaria para huir y le incluyó en el Colectivo de Refugiados.

Este paso supuso «una nueva integración y sometimiento a las instrucciones de la organización en relación con lo que denomina el colectivo de refugiados, que no es sino la rama que agrupa a sus militantes en países que no sean España o Francia», expresó el fiscal en su escrito de acusación. Tras escuchar a Troitiño –que solo respondió a las preguntas de su abogado, en un tono tranquilo y en castellano–, el representante del Ministerio Público mantuvo su petición de once años de cárcel. «Yo lo equipararía a estar en reserva o segunda actividad. Está encuadrado, por si era necesario. Troitiño no está expulsado de ETA, que le facilitó los documentos y un refugio», manifestó el fiscal en el turno para las conclusiones finales en la vista oral.

Los policías e investigadores del caso testificaron ayer y ratificaron esta versión: aseguraron que Troitiño se apoyó en la banda terrorista para fugarse a Londres, donde pasó seis años, y que se reintegró en ETA. «Son DNI que pasarían todos los controles», explicó un perito. Los expertos dejaron claro que los documentos falsos eran «cuasi perfectos». La Asociación de Víctimas del Terrorismo, la AVT, pide doce años de cárcel para él, al valorar su reincidencia, pues ya fue condenado por pertenencia a ETA.

En su declaración, el etarra nacido en Palencia –miembro de una sanguinaria saga familiar terrorista– rechazó que ETA le ayudase en su fuga. «Jamás me he puesto en contacto con ETA desde que he salido, no pedí consejo ni ayuda a ETA», expresó el etarra, que participó en la matanza de la plaza madrileña de República Argentina, donde fueron asesinados doce guardias civiles, entre otros atentados.

El terrorista nego las acusaciones. Aseguró que la documentación falsa se la facilitó su amigo Martín Zabaleta, alegó que se marchó de España a la espera de que Europa resolviese la impugnación de la doctrina Parot, y señaló que en España se alojó en casa de su hija, sin esconderse. «No veía normal que se me volviese a meter en la cárcel por algo que ya había cumplido». Troitiño, ahora en prisión preventiva, convivió en Londres con el etarra Íñaki Lerín. La Sala de lo Penal decidirá si el terrorista, un símbolo del hacha y la serpiente, vuelve a ser condenado por reintegrarse en ETA.