Una de las tres mujeres desaparecidas en Asturias, asesinada a golpes y arrojada al pantano

La Guardia Civil ya ha interrogado a varias personas y tiene un sospechoso del crimen

MadridActualizado:

Paz Fernández Borrego, de 43 años, desapareció el 13 de febrero en la localidad asturiana de Navia. Desde entonces la Guardia Civil no había dejado de buscarla. Los investigadores, igual que su hermana, estaban convencidos de que no se había marchado por su voluntad. Su coche aparcado en una zona alejada y su perra abandonada por las calles eran el peor presagio. El martes, un piragüista de Luarca encontró su cadáver en el pantano de Arbón, a unos doce kilómetros. El cuerpo fue recuperado horas después por el grupo de actividades subacuáticas.

Ayer los resultados preliminares de la autopsia confirmaron que el cuerpo de la víctima presentaba numerosas fracturas en la cabeza y lesiones en el cuello. El cadáver estaba en avanzado estado de descomposición tras pasar varios días sumergido en el agua, por lo que se cree que el asesino se deshizo del cuerpo nada más cometer el crimen, es decir, en las horas posteriores a cuando se perdió el rastro de esta mujer.

Los investigadores han interrogado ya a varias personas que pudieron relacionarse con la víctima en esos días. Según algunas fuentes ya tendrían un sospechoso centrado, si bien las pesquisas continúan en busca de nuevas pruebas. En el pantano de Arbón se encontró una bolsa de plástico y un saco de piedras pero aún no se ha determinado si esos hallazgos están relacionados con el caso.

Vecina de Gijón, Paz Fernández, separada y madre de dos hijos, había viajado hasta ese pueblo al que acudía de vez en cuando con su perra, una yorkshire. Paz tenía conocidos en esa población. Se alojó en un hostal en el que ya se había hospedado al menos en otra ocasión. Al día siguiente, el animal fue encontrado deambulando por las calles de Navia. Horas después, una hermana de Paz denunciaba su desaparición. En la habitación del hostal estaban sus pertenencias. No había pasado la noche allí, según el dueño del establecimiento. Su coche fue encontrado junto al hospital de Jarrio y, según las primeras investigaciones, su teléfono repitió a varios kilómetros de ese punto.

La Guardia Civil había peinado intensamente ese pantano, además del río y la zona costera de Navia hasta horas antes del hallazgo casual del cadáver. El cuerpo fue localizado en una zona donde confluyen los ríos Acebal, la Serrería y Navia, en una zona de muy difícil acceso.

El caso de Paz es el primero de las tres desapariciones que han tenido lugar en Asturias en quince días y que han sembrado la preocupación. Tres mujeres, que rondan la cuarentena, cuyo rastro se perdió en Gijón, Avilés y Navia. En los tres casos, además, sus coches aparecieron abandonados. Los de Lorena Torre, trabajadora de un centro comercial, y Concepción Barbeira, cocinera en un hospital, con sus pertenencias en el interior. Estas dos mujeres estaban atravesando un momento difícil en sus vidas, según fuentes de la investigación.

Igual que ya había hecho la Policía y la Guardia Civil, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, informó ayer de que los casos no guardan ninguna relación entre sí, sino que se trata de una coincidencia temporal y espacial (las tres desapariciones tuvieron lugar en puntos que no están a más de cien kilómetros).