manifestación de ABNC el pasado día 11 en Barcelona
manifestación de ABNC el pasado día 11 en Barcelona - Efe

La tensión en el movimiento secesionista se traslada a la ANC

Los Comités de Defensa de la República exigen a JpC y ERC que activen las leyes que tumbó el TC

BarcelonaActualizado:

Elisenda Paluzie, exdecana de la Facultad de Economía de la Universidad de Barcelona (UB), obtuvo 5.062 votos de los 7.155 socios de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) que participaron (un 19,51% del total) en las elecciones para elegir a la nueva dirección de la entidad. Paluzie arrasó. Dejó al segundo candidato más votado (Joan Canadell) a casi dos mil votos. Pero nada hace pensar que Paluzie pueda convertirse en la próxima presidenta de la ANC y sucesora de Jordi Sànchez.

De hecho, la victoria de Paluzie agrava más la división interna de la entidad secesionista, que ha liderado el movimiento independentista y arrastrado a los partidos políticos a posiciones radicales. La influencia de la ANC en los partidos es total. Antes de Sànchez, que dimitió del cargo, ya en prisión preventiva, para ir en la lista electoral de Carles Puigdemont el 21-D, Carme Forcadell dio el salto de la presidencia de la ANC a la presidencia del Parlamento de Cataluña. Ahora, la CUP también quería su parte y para ello Antonio Baños aspiraba a convertirse en presidente de la entidad, pero fue vetado -por acudir a una tertulia de radio siendo candidato y, por lo tanto, incumplir el reglamento electoral-. La victoria de Paluzie solo ha complicado más la situación.

Los 77 que votan

El sistema de elección en la ANC está totalmente dirigido y los socios escogieron, el pasado fin de semana, a los 77 miembros del Secretariado Nacional, que a su vez nombrarán al presidente, en una reunión privada el próximo 24 de marzo. Es decir, el presidente es escogido por 77 personas y no por los 37.579 socios. Así, los tres favoritos solo han tenido que superar el corte para estar entre los elegidos de los 77 para optar, ahora, a la presidencia. Son David Minoves (3.026 votos), David Fernàndez (2.796 votos) y Adrià Alsina (2.788 votos).

La tensión es tal que Liz Castro, escritora de origen estadounidense y candidata más votada por los socios en 2015 y 2016 pero a la que los 77 miembros de la dirección optaron por apartar para elegir a Sànchez en las dos ocasiones, ha criticado duramente este lunes lo sucedido y ha pedido repetir las elecciones celebradas este fin de semana. Según Castro, Baños debería ser candidato: «Que se vuelvan hacer elecciones desde el principio», indicó en RAC1. Castro no entiende que se vetara a Baños, pero que la junta electoral de la ANC no hiciera nada contra los promotores de una lista -en forma de mail que ha corrido estos días por internet- en la que se indicaba a quién se tenía que votar.

Por su parte, Baños se mostró ayer «desencantado» y «sorprendido» por lo sucedido y su veto en las elecciones de la entidad. En su opinión, esta decisión -que ya le afectó hace dos años, aunque finalmente fue readmitido- no se tenía que haber dado: «Me presenté y, con el mismo reglamento, me expulsaron. (...) Daba por hecho que el asunto estaba aclarado».

Entre los 77 miembros que formarán parte de la dirección estarán además la hermana de Toni Comín, Betona (2.521 votos); Saoka Kingolo (2.492 votos), que trabajó en inmigración de la Generalitat durante el tripartito; Albert Donaire (2.028 votos), agente de los Mossos d’Esquadra y líder de la sectorial de la ANC de Mossos per la Independència; y Manel Pardo (1.962), jefe de los Bomberos de Barcelona.

Mientras tanto, los Comités de Defensa de la República (CDR) de la comarca del Barcelonés exigieron a JpC y ERC, a través de un comunciado, que aplicaran las leyes suspendidas por el TC, desobedecieran al «artículo 155» y materilizaran «la República catalana votada el 1 de octubre».