ENTREVISTA A NÚRIA MARÍN, ALCALDESA DE L´HOSPITALET

«Tenemos que acatar el marco legal, no hay más»

Simboliza la resistencia de los alcaldes no soberanistas a la imposición de la consulta: pide respeto a la ley y «reformas para seguir unidos»

Núria Marín, alcaldesa por el PSC, desde 2008, del Hospitalet de LLobregat
Núria Marín, alcaldesa por el PSC, desde 2008, del Hospitalet de LLobregat - ORIOL CAMPUZANO

En la pasada Diada, la alcaldesa de L’Hospitalet de Llobregat, Núria Marín (PSC), cogió por banda a Carles Puigdemont y le dijo muy claro: «Deje en paz a los alcaldes». Le recriminaba al presidente haber puesto a los ediles bajo presión, cuando reclamó a los ciudadanos que les interpelasen directamente en la calle para exigirles que pusiesen las urnas. El gesto de Marín la ha convertido en el símbolo de la resistencia de los municipios no independentistas ante la imposición de la consulta.

La Generalitat les ha trasladado la presión.

Así es, y eso es lo que le dije al presidente: déjenos tranquilos. Nos trasladan la responsabilidad de un problema que no hemos generado nosotros. Se lo dije a Puigdemont no tanto pensando en mí, que puedo haber recibido insultos, afortunadamente minoritarios, sino pensando en los alcaldes de pueblos y ciudades pequeñas que tienen una presión muy grande y que lo están pasando muy mal. No fue nada adecuada la demanda de Puigdemont a la gente para que interpelase a sus alcaldes.

¿La Generalitat sorteará la negativa de los ayuntamientos poniendo las urnas en sus edificios?

La ley del Referéndum se aprobó de la manera en que se aprobó, y todo el mundo sabía que el TC la suspendería, y que por tanto no se podría tramitar nada -como les contestamos a Puigdemont y Oriol Junqueras-. Ellos saben perfectamente que la Generalitat tiene locales propios para los que no requiere pactar nada con los Ayuntamientos. No hacía falta llegar a esto.

¿Cómo valora la instrucción de la Fiscalía de investigar a los 700 alcaldes independentistas?

Sinceramente, no sé si la solución del problema de Cataluña pasa por enviar a ciudadanos a presionar a alcaldes para que pongan las urnas, como pidió Puigdemont, o por imputar a 700 alcaldes. Esta no es la solución. La solución es dialogo y pacto.

¿Qué hará la Guardia Urbana el día 1-O? La Fiscalía ha extendido a las policías locales la responsabilidad de impedir la consulta.

Insisto en el mensaje que damos siempre: no haremos nada que ponga en peligro a los funcionarios y a los trabajadores públicos. Tenemos que acatar el marco legal, no hay más.

Marín junto a Puigdemont tras la ofrenda floral de la Diada
Marín junto a Puigdemont tras la ofrenda floral de la Diada- EFE

¿Cómo valora usted lo sucedido la pasada semana en el Parlament con la aprobación de la ley del Referéndum?

La sensación es que se ha pasado de la revolución de las sonrisas a algo más desagradable. Se ha abierto un camino de fractura y de división social en el día a día, eso es obvio. Espero que esa fractura pueda tener marcha atrás.

Ustedes también responsabilizan al Gobierno de lo que sucede en Cataluña.

El Gobierno, que debería actuar con medida e inteligencia, tampoco ha hecho bien su trabajo. Esto solo se podrá solucionar en una mesa en la que los políticos se sienten y hallen una solución.

¿Plantear el debate territorial en este momento no es hacer el juego al independentismo?

No estamos obviamente en la independencia de Junts pel Sí y la CUP, pero tampoco en el inmovilismo del PP. Tenemos una solución que ya hace años que defendemos: una reforma de la Constitución y la mejora del Estatuto de Cataluña y su autogobierno. Solo resolveremos esta situación con diálogo, y ni siquiera hablamos. Esta discusión no se ha hecho. El problema catalán no aparece hace quince días.

Tras el 1 de octubre, ¿quién dialogará?

Pues las fuerzas políticas con representación en el Parlament y en el Congreso. Pedro Sánchez ha hecho una propuesta de comisión para la modernización del Estado autonómico a la que se han sumado los partidos de manera mayoritaria. Este puede ser el camino. Veremos dónde llegamos. Los partidos que no nos hemos posicionado en los extremos podemos tener un papel clave.

¿El PSC ha clarificado ya su posición? Pasaron del derecho a decidir al constitucionalismo.

Nuestra posición ha experimentado cambios, sí, pero un elemento no ha cambiado: decimos no a la independencia y defendemos que lo que necesita este país es una reforma constitucional para seguir unidos, juntos.

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