"Cementerio de gomas", el depósito de lanchas intervenidas por la Guardia Civil en Algeciras
"Cementerio de gomas", el depósito de lanchas intervenidas por la Guardia Civil en Algeciras - EFE

Suministros para narcos S.A.

El negocio de las lanchas de abastecimiento ha florecido tanto que alguno se plantea legalizar el servicio

MadridActualizado:

La polémica sobre la lancha que causó la muerte de Manuel no ha terminado, después de que el ministro Zoido asegurara que era de recreo, pero trascendiera que la había interceptado la Guardia Civil con bidones de gasolina semanas antes. En concreto, llevaba cinco bidones, otro argumento para que fuentes oficiales defiendan que eso no es una «narcolancha» y ni siquiera una de las que sirve para abastecerlas. «Es una cantidad muy pequeña», indican.

Fuentes de Guardia Civil no comparten ese argumento y reiteran lo ya publicado por ABC:«Nadie tiene una embarcación de 300 CV para pescar o para dar un paseo. Ese motor es una barbaridad y con 7,5 metros de eslora y esa potencia puede cargar 600 kilos de hachís perfectamente».

La lancha implicada en el siniestro pertenece al piloto detenido, que fue quien acudió a recogerla al depósito del Servicio Marítimo de Algeciras horas antes del accidente tras aportar la documentación. Carecía de ella cuando fue intervenida. El piloto cumplió dos años de condena por tráfico de drogas y cuenta con numerosos antecedentes, un argumento más frente a la lancha «de recreo».

En ese depósito, el «cementerio de gomas», como lo llaman, se amontonan embarcaciones intervenidas de todo tipo, una buena parte a narcos. Muchas no son «narcolanchas», dotadas de dos, tres y cuatro motores y de una eslora considerable, sino semirrígidas que usan para suministrar a las grandes e incluso para entorpecer a la Guardia Civil y a Vigilancia Aduanera. «Son como empresas de servicios.Con una de esas lo mismo te meten media tonelada de hachís, que te llevan combustible a las embarcaciones para no arrimarse a tierra o te trasladan a una tripulación».

«Muchas veces las cogemos así con combustible a bordo, unas veces más y otras menos, depende», explican fuentes de Guardia Civil. «Casi ninguna lleva la documentación a bordo eso es otro clásico. Si la intervenimos, luego aportan los papeles y tenemos que devolvérselas aunque sabemos para qué las usan». Es un negocio floreciente. Tanto que alguno se ha planteado «legalizarlo».

«Les llevo los red bull»

La situación fue surrealista. El Servicio Marítimo de Algeciras detuvo a un individuo en una de esas lanchas. «Nos preguntó qué tenía que hacer para formalizar el negocio». «Yo no toco el chocolate, agente. Yo solo les llevo la comida, el agua, los red bull porque les encantan y la gasolina», les dijo. «Pero si te estamos denunciando porque está prohibido llevar combustible como tú lo llevas, ¿cómo vas a montar una empresa para abastecer al narcotráfico?», le respondieron. Esa es la mentalidad. Convertir el delito en negocio boyante.