Pedro Sánchez durante su discurso de clausura de la Escuela de Buen Gobierno del PSOE - EFE

Sánchez propone limitar la subida de sueldo de Gobierno y parlamentarios al 0,25% en solidaridad con los pensionistas

Sánchez: "El mejor trabajo de España lo tiene Rajoy, porque cobra por no hacer nada"

El líder del PSOE establece en las elecciones municipales de 2019 el trampolín a Moncloa y el examen a su proyecto

MadridActualizado:

Pedro Sánchez ha clausurado esta mañana la Escuela de Buen Gobierno que el PSOE ha celebrado en el madrileño barrio de Villaverde desde el pasado jueves. En un cónclave que todavía ha estado marcado por el traumático proceso de primarias y la división que se arrastra desde entonces, el líder socialista ha terminado con un discurso muy agresivo con la figura del presidente del Gobierno, al que ha lanzado dos ataques muy directos: "El mejor trabajo de España lo tiene Mariano Rajoy porque cobra por no hacer nada" y "la mitad de las cosas que dice Mariano Rajoy no son verdad y la otra mitad son mentira".

Ha sido un discurso de clausura sin referencias a Podemos o a la cuestión catalana y en el que ha establecido la victoria en elas elecciones municipales de 2019 como requisito para ganar las generales. Sánchez terminaba así su discurso, estableciendo esos comicios como trampolín hacia la Moncloa pero, en cierta forma, marcando esa fecha en rojo en el calendario para examinar la fortaleza de su proyecto.

"Estamos a casi un año de las elecciones municipales y autonomicas y europeas. Y os diré una cosa, estamos tocando con la punta de los dedos ser la primera fuerza política de este país", ha dicho Sánchez. Pese a su estancamiento demoscópico, que le lleva a la tercera posición en algunos sondeos, en Ferraz constatan que la fragmentación de voto puede hacer viable ese objetivo de ser primera fuerza. Y se ha puesto tarea: "Si ganas las elecciones municipales, da igual los gritos que den, porque quien ganas las elecciones municipales gana las elecciones generales, así que a trabajar y a ganar".

Entre prolijos debates, talleres y conferencias, lo cierto es que el foro ha estado informativamente marcado por las ausencias de figuras como Susana Díaz, Felipe González, Alfredo Pérez Rubalcaba o Ximo Puig. Pero también es justo apreciar que sí participaron figuras como José Luis Rodríguez Zapatero, Joaquin Almunia, Emiliano García Page o Javier Lambán. Fue incluso Javier Solana, que sorprendió a la dirección con un discurso con críticas importantes al partido. O el alcalde de Vigo, Abel Caballero, de los más críticos con Sánchez en las primarias y que le trasladó su apoyo para alcanzar la Moncloa.

Sánchez no ha logrado que este foro sirivese como espejo para mostrar la "unidad recompuesta" del partido, como había ambicionado. Pero también ha quedado claro que quienes no comulgan a pies juntillas con el secretario general tienen visiones muy distintas de cómo estar y comportarse durante este mandato. Así, no está claro que la ausencia de unidad sea solo imputable a Sánchez, y por tanto no tiene porque ser a él a quien más afecte.

Al término, ha querido ser conciliadora con todos los barones: "Agradecer a los presidentes a todos y cada uno de ellos y de ellas el trabajo que hacen al frente de las instituciones porquer unen aquello que la derecha siempre separa cuando gobeirna, unís educación y equidad, unís sanidad y calidad, unís politica y ejemplaridad, unís futuro y esperanza".

En su intervención final, Sánchez ha hecho continuas referencias Zapatero-"José Luis"- a quien en Ferraz se agradece su asistencia (en la inauguración y en la calusura) y su intervención del jueves en la que reclamó unidad interna. Sánchez ha hecho un discurso netamente de izquierdas y en el que ha explotado el malestar de los pensionistas como arma política, al denunciar que España es "el único país que castiga a los pensionistas a la dictadura del 0,25%". Sánchez ha señalado que los socialistas entienden ese índice de revalorización como "el desprecio del PP a aquellos que hicieron posible la España constitucional del 78".

En este punto Sánchez ha planteado dos compromisos. Que si gobierna volverá a situar el índice de revalorización conforme al IPC y que el PSOE se propone "blindar constitucionalmente" la sanidad, la educación, la dependencia y las pensiones para que "nadie lo transforme en mercancia". Además, ha dicho que en el debate de PGE el PSOE propondrá que el Gobierno, los diputados y los senadores "también ligue la evolución de su sueldo al 0,25%" en solidaridad con los pensionistas. Sánchez ha dicho que hay que "politizar" este tema ante la "falta de voluntad política" del PP porque "lo demás es tecnocracia que oculta ideología conservadora".