Sánchez no frenará las maniobras que busquen apartar a los barones

El nuevo portavoz asegura que «la Ejecutiva federal no va a desactivar las iniciativas que surjan desde la base» y descarta un problema de bicefalias

MadridActualizado:

Pedro Sánchez ha consolidado en el 39 Congreso del PSOE su victoria en las primarias y ha escenificado una demostración de fuerza ante la que los barones no han podido más que quedarse contemplando. El nuevo líder se dispone a avanzar hacia un nuevo modelo de partido que cambia sustancialmente el tradicional modelo de control y rendición de cuentas. Ayer reunió por primera vez a una Ejecutiva que es eminentemente personalista y en la que por primera vez en la historia del PSOE el secretario general no ha tenido que hacer equilibrios negociadores con los barones territoriales para configurar su dirección.

Pero tras la reconquista de Ferraz, Sánchez y su nuevo equipo se encuentran ante un panorama que sobrevoló durante todas las primarias: ¿cómo gobernará Sánchez el día después? El PSOE es mucho más que Ferraz, y Sánchez quemó los puentes con la mayoría de los dirigentes territoriales del partido. Sánchez se dispone a corregir esa situación recuperando poder territorial en los congresos regionales que celebrarán todas las federaciones entre junio y septiembre.

Solo pueden situarse como fieles a Sánchez a Francina Armengol y al líder en Castilla y León

A día de hoy, solo pueden situarse fielmente alineados con el nuevo líder a la presidenta de Baleares, Francina Armengol, y al líder en Castilla y León. Sánchez sabe que carece de capacidad para apartar a Susana Díaz del liderazgo del PSOE andaluz, pero no puede decirse lo mismo del resto de barones regionales. Pero Ferraz (que vuelve a utilizarse como sinónimo de Sánchez) no quiere abrir una guerra abierta, más si cabe cuando muchos de estos barones, los principales apoyos de Díaz, son presidentes de comunidad autónoma. Pero en algunos lugares, como en la Comunidad Valenciana, el choque es inevitable y se espera que sea muy duro.

Las iniciativas de la base

El mensaje oficial que emana desde Ferraz es que «la Ejecutiva federal no va a debilitar ninguna posición institucional». Así lo expresó ayer Óscar Puente, que se estrenaba como portavoz de la dirección nacional.

Puente aseguró que «no está en el ánimo ni en la acción» del secretario general derrocar a los barones. Pero tampoco les protegerá, ya que muchos de ellos han visto socavado su liderazgo interno ante su militancia, que mayoritariamente ha apoyado a Sánchez. La tesis de Ferraz es la de dejar hacer: «No vamos a alentar candidaturas alternativas pero no las vamos a cercenar ni a impedir que se presenten». Lo repitió una segunda vez Puente por si su voz no había llegado a Valencia o Zaragoza: «La Ejecutiva federal no va a desactivar las iniciativas que surjan desde la base», pero quiso defender que «eso no debe interpretarse como apoyo tácito», y asegurando en cualquier caso que «no habrá apoyo explícito».

No lo entienden así uno de los barones que está más cuestionado, el valenciano Ximo Puig. Sánchez arrasó en la Comunidad Valenciana con el 63,26% de los votos. El presidente de la Comunidad Valenciana se quejó el domingo y señaló que pedirá explicaciones a Ferraz por el «ataque» para «debilitar» su liderazgo en el PSPV.

«Uno no puede decir que su liderazgo se debilita porque haya más candidatos», señaló el portavoz Óscar Puente

El ataque al que se refiere Puig es el de haber tenido que ver a Rafa García en la mesa del 39 Congreso socialista, algo que se entendió como una forma de señalarlo como el candidato de Sánchez. Y aunque el alcalde de Burjassot, que ayer formalizó su candidatura, no se presentó haciendo gala de ese vínculo, lo cierto es que a su lado estaba Mercedes Caballero, mano derecha de José Luis Ábalos, nuevo secretario de Organización en la provincia de Valencia, de la que es el secretario provincial. Puente afeó ayer a Puig que asegurase que la celebración de unas primarias suponen minar su liderazgo. «Uno no puede decir que su liderazgo se debilita porque haya más candidatos», señaló el portavoz, que le recordó que las primarias «lo establecen los principios del partido». Los barones defienden su postura en que perder el liderazgo en el partido pondría en riesgo los gobiernos regionales. No lo ven así en Ferraz: «Una cosa es el liderazgo del partido y otra el institucional», advirtió Puente. Esta máxima podría alcanzar a Javier Lambán, uno de los más críticos con Sánchez. Donde por el momento no hay movimientos claros es en Castilla La Mancha contra Emiliano García Page.

En Cantabria los sanchistas se enfrentarán a su líder regional por hacerse con el control. El alcalde de Bezana, Pablo Zuloaga, encabezará una alternativa, después de que Pedro Casares, líder socialista en Santander y principal referente de Sánchez en la Comunidad, haya pasado a formar parte de la Ejecutiva federal. La líder regional, Eva Díaz Tezanos, que además es vicepresidenta del Ejecutivo regional, les acusa de haber roto unilateralmente el intento de una lista única y se reivindica sanchista. Ayer registró su candidatura acompañada de cinco integrantes de la plataforma «Cantabria con Pedro». En el nuevo PSOE no basta con ser sanchista, también hay que parecerlo.