Pedro Sánchez junto a Manuela Carmena en 2016
Pedro Sánchez junto a Manuela Carmena en 2016 - De San Bernardo

Sánchez baraja varias opciones hasta saber si Carmena repite

El secretario general no ha decidido todavía su candidato a la capital, y empieza a pensar que la alcaldesa podría no optar a un segundo mandato

MadridActualizado:

Salvo cambio de planes Pedro Sánchez no tiene previsto alterar su hoja de ruta para dar a conocer su candidato a la alcaldía de Madrid. «Tiempo al tiempo», repetía esta semana el líder del PSOE. El acuerdo con la federación madrileña es celebrar las primarias después del verano y bien entrado el otoño. El líder sabe de la importaancia de la capital, que además es su federación, y cree que los acontecimientos pueden cambiar mucho.

El motivo de alargar tanto los plazos, cuando en municipios como Barcelona ya hay candidato o cuando en las elecciones andaluzas las primarias serán en junio, es conocer si Manuela Carmena repite o no como candidata. Aunque lo primero parecía la idea instalada Sánchez lleva un tiempo pensando que finalmente podría dar un paso atrás. También aguarda a conocer como resuelve el PP su candidatura, si optando por Pablo Casado o por una figura con peso del Gobierno.

Corregir expectativas

Prácticamente todos los sondeos publicados en las últimas fechas sobre el Ayuntamiento de Madrid sitúan a los socialistas en cuarta posición en la capital de España y en posición gregaria respecto a Manuela Carmena. Los socialistas han realizado recientemente un sondeo interno que pinta un cuadro muy distinto. Dibujaba un triple empate a 14 escaños entre PP, PSOE y Ciudadanos y trasladaba el desgaste de Podemos a nivel nacional a la candidatura de Ahora Madrid, a la que situa con 12 ediles. Además da tres a IU. El mensaje es claro: el PSOE gobernaría liderando un tripartito de izquierdas. Aunque parece más un ejercicio de posibilismo que otra cosa, la intención es clara: trasladar a las anímicas filas socialistas el mensaje de que nada está escrito y de que Carmena no es para tanto. Un mensaje que costará hacer calar después de conocerse esta semana que el líder regional madrileño ofreció «de forma informal» a la actual alcaldesa que se pasase al PSOE y liderase su candidatura.

En las plantas nobles de Ferraz nadie aseguraba estar al tanto. Y el propio Sánchez se ha esforzado, en público y en privado, en dejar claro que Franco no actuaba bajo sus directrices. Pero tanto a nivel regional como federal tenía que explicarse porqué se le había ofrecido, aunque fuese a modo de «chascarrillo». La explicación fue casi peor. Franco reconoció que le dijo a Carmena que «sería una buena candidata» del PSOE por la «admiración» que siente por ella. ¿Cómo iba a pedir el voto el PSOE si la mejor candidata según su criterio está en otra papeleta? Con diferente construcción, esta pregunta se la han hecho muchos cargos socialistas estos días.

Desde Ferraz se guardan los posibles candidatos con mucho celo. El retrato robot todavía es algo débil. Sánchez quiere «una candidatura potente», despejando cualquier posibilidad de apostar por un perfil a medio construir pensando más en el 2023, como se había deslizado desde la dirección regional. Además, Sánchez quiere que la candidata sea mujer. Aunque entre las opciones se ha barajado algún nombre masculino. En estos momentos el nombre no está cerrado, y en la mesa del secretario general hay un reducido número de posibilidades en el que hay militantes pero también alguna figura independiente. El de Beatriz Corredor es el que más circula.

Si la hipótesis de Sánchez se cumple y Carmena no repite el PSOE entiende que todo cambia y que se trasladará al Ayuntamiento de Madrid la dinámica descendente de Podemos a nivel nacional, a la que Sánchez se aferra para liderar la izquierda.