Congreso de los Diputados

Rufián también recula y tiende ahora la mano al Gobierno para iniciar un diálogo

«¿Cree que es agradable tender la mano a los que mandaron a salvajes a las calles de Cataluña?», pregunta en el Pleno a Méndez de Vigo

MadridActualizado:

La declaración de independencia de Cataluña y su posterior suspensión ha centrado este miércoles la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados donde el portavoz adjunto de ERC, Gabriel Rufián, ha deglutido completamente la maniobra del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y también ha reculado en sus aspiraciones de una independencia unilateral.

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Mostrando un cariz casi desconocido, casi ha rogado al Gobierno de Mariano Rajoy que dialogue y acepte «alguna» mediación, la que sea: bien de la Iglesia o de algún personaje internacional. «¿Piensan ustedes que es agradable tender la mano a los responsables de esto, cree que es agradable o fácil tender la mano a aquellos que mandaron a salvajes a las calles de Cataluña a apalaear a nuestra gente?», ha preguntado en el Pleno al ministro de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo.

Rufián, viene prometiendo como «imparable» una república independiente en Cataluña desde que llegó al Congreso de los Diputados, ha calificado la decisión de Puigdemont como «un acto de enorme generosidad y valentía y de política». «Tender la mano incluso a los de las porras... les pido que sean civilizados y demócratas por una vez en su vida y se sienten en una mesa de negociación», ha proseguido antes de pedir que «saquen a la Policía de las calles y paren la maquinaria del fango y dejen de hacer el ridículo».

Estas palabras se producen en un día aciago para la imagen del independentismo, con los principales medios internacionales ridiculizando o criticando la declaración unilateral de independencia y su posterior suspensión, y los portavoces de los principales países occidentales advirtiendo que no reconocerán a una Cataluña independiente fuera de la ley.

Méndez de Vigo, sin embargo, ofrecía la imagen contraria. Visiblemente confiado por los pasos que ha dado el Gobierno ha encomiado la «generosidad» del jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, por mantener una oferta de diálogo «sin fecha de caducidad», pero le ha recordado que no hay entendimiento posible «fuera de la ley».

«Ninguno de los que ha pedido mediación ha dicho que se puede negociar fuera de la ley, le pedimos que vuelvan a la ley», le ha recordado, pidiéndole que «no engañen a la gente diciendo que hay unos que dicen que puede haber diálogo fuera de la ley: es la única conclusión que podemos sacar de este debate», ha remachado.

La sesión de control ha dejado también la imagen de un bloque constitucionalista -PSOE, PP y Ciudadanos- fortalecido frente a la amenaza secesionista con la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, subrayando el apoyo de su partido al Gobierno y al Estado de Derecho.

Podemos, en cambio, se ha alineado con las tesis independentistas una vez más y su portavoz parlamentaria, Irene Montero, ha reclamado a la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, que no rechace el diálogo que reclama la Generalitat. «Prueben con lo único con lo que no han probado, dialoguen porque cuando ustedes se saltan la ley y financian campañas con dinero negro no se aplican el mismo baremo», le ha espetado.

Unas palabras que se han encontrado con la severa respuesta de la número dos de Gobierno. «Son ustedes la coartada de los secesionistas porque en su afán corrosivo todo lo que sea desestabilizar a las instituciones les viene bien. Están en la corrosión y nunca en la construcción. Siempre que hay un problema están en medio para agitarlo, por eso no cabe que vengan aquí a pedir mediadores porque mediadores somos todos y cada uno de los que nos sentamos en estos escaños», le ha replicado.

Sáenz de Santamaría también ha instado a Montero a que sean «claros y digan qué han pactado con Puigdemont para que se conviertan en los defensores de los independentisas y no entiendan como diálogo el que se practica en esta casa cada día».