José Manuel Villegas, Albert Rivera e Inés Arrimadas EFE

Rivera: «No me fío de Iceta. Es el fontanero de dos tripartitos»

Ciudadanos reclama para Arrimadas el apoyo del PSC a la vez que hace de sus pasados pactos con ERC uno de discursos fuerza en la precampaña electoral

MadridActualizado:

Lejos de quedarse más tranquilo con las palabras de ayer martes en las que Miquel Iceta aseguraba que el PSC no haría presidente ni a Junqueras ni a Puigdemont, a Albert Rivera la estrategia la posición de los socialistas catalanes no le convence. Y ya da muestras de que ese va a ser uno de sus ejes de campaña: «El problema de Iceta es que cada día va diciendo una cosa par contentar a todo el mundo, que es lo que le ha pasado al PSC siempre», criticaba ayer el presidente de Ciudadanos en los pasillos del Congreso.

La formación naranja, que insiste en un pacto previo con PSC y PP para que se comprometan a apoyar al candidato más votado de los tres, sospecha que la intención de Iceta es promover un nuevo tripartito con ERC y los comunes de Ada Colau. Así lo afirman en sus declaraciones públicas pero en privado se muestran también convencidos de ello, negando que se trate solo de una estrategia de campaña.

«Yo de Iceta solo conozco una cosa en su trayectoria: es el fontanero de dos tripartitos. El de Maragall con ERC y el de Montilla también con ERC. Y donde caben dos caben tres. No me fío del señor Iceta. El saca pecho de haber hecho tripartitos con ERC», denunciaba ayer Rivera. El líder de Ciudadanos trata de presionar a los socialistas anticipando las consecuencias que podría tener sellar un acuerdo con Junqueras. «Llegados a este punto, como ya no nos fiamos del señor Iceta, le voy a pedir al señor Sánchez que por favor no se vuelva a equivocar el PSOE, que no se equivoque ahora con un tripartito con Junqueras, que no tiene ni la capacidad política ni la legitimidad para unir al pueblo de Cataluña con el resto de españoles».

La apuesta de Rivera es «un gobierno transversal» liderado por Arrimadas pero con la participación de los otros dos partidos constitucionalistas: «Vamos a ser generosos, le vamos a dar la mano a socialistas y al PP para formar un gobierno alternativo». En Ciudadanos van a recordar que Susana Díaz gobierna en Andalucía con su apoyo y que Cristina Cifuentes lo hace en Madrid del mismo modo para demandar apoyo para Arrimadas, a la que las encuestas siguen situando como segunda fuerza por detrás de ERC: «nadie entendería que Sánchez o Rajoy no apoyarán una candidatura de Cs».

Aunque es un potencial aliado de cara a los posibles pactos tras el 21D, en campaña PSC y Ciudadanos son enemigos íntimos. El gran caladero de votantes de Arrimadas, en el que sustentó su ascenso electoral en 2015, está en bolsa de voto tradicionales del PSC. Principalmente en el cinturón metropolitano de Barcelona. Ciudadanos necesita mantener esos apoyos para repetir resultado o mejorarlo, como aspira a hacer. Y en ese punto, en la formación naranja se sienten aliviados porque entienden que el pacto al que ha llegado Iceta con los herederos de Uniò le resta muchas posibilidades en ese electorado concreto.

Por eso, incidir en los devaneos nacionalistas del PSC va a ser una constante en la campaña de Ciudadanos. Una campaña muy centrada en esa figura de Arrimadas como presidenta en contraposición a Junqueras pero en la que Albert Rivera va a estar también muy presente. El líder de Ciudadanos estará presente en siete u ocho actos durante la campaña.