Vídeo: Cs intentará evitar una presidencia de Puigdemont / Foto: Albert Rivera, presidente de Ciudadanos - Foto: EFE / Vídeo: EP

Rivera: «El hundimiento del bipartidismo impide un gobierno constitucionalista en Cataluña»

El líder de Cs, crecido por su triunfo electoral, exigirá a Rajoy cambiar la «maldita ley electoral». Tacha de «transitoria» la legislatura, aunque no la pondrá en riesgo

MadridActualizado:

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, se ha sacudido este viernes la presión que desde hace días ejercen PP y PSOE, así como empresarios catalanes, sobre Inés Arrimadas por no intentar su investidura en Cataluña pese a ser la fuerza más votada el 21-D. Rivera ha insistido en que «la gente sensata sabe» que las matemáticas no dan y ha descargado la culpa de que no haya un nuevo Gobierno constitucionalista en el «hundimiento del bipartidismo» y en «la maldita ley electoral» que ha premiado a los independentistas con mayoría absoluta pese a tener el 47% de los votos.

Rivera ha exhibido el triunfo electoral de su partido en las urnas frente al «agotamiento y hundimiento del bipartidismo en el momento más necesario de la democracia española» y ha reivindicado que Ciudadanos es el más «preparado» para afrontar el más grave problema de España, el desafío separatista.

«PP y PSOE han fallado, no han tenido fuerza ni convencimiento para estar a la altura. Si no se hubieran rendido hoy podríamos estar negociando un Gobierno de la Generalitat. Hoy la señora Arrimadas podría estar liderando una ronda con todos los partidos». «Hoy estamos más preparados que nadie y que nunca para hacer frente al mayor problema que tiene nuestro país». «Desde luego el inmovilismo de los conservadores y las ocurrencias de los socialistas no son la solución. Hemos visto que pierden fuerza y no convencen», han sido algunos de sus argumentos.

«Ojalá el PP y el PSOE hubieran sacado más escaños porque estaríamos hablando hoy de un gobierno constitucionlista. Nadie con más ganas que nosotros para formar un gobierno. Pero la realidad es que con el hundimiento y la maldita ley electoral, hoy no se puede formar gobierno constitucionalista», ha señalado en una rueda de prensa en el Congreso donde ha hecho balance del curso político. «Nosotros sabemos contar, y Rajoy también sabe contar. La gente sensata ni siquiera lo plantea», ha dicho insistiendo en que no tomarán la iniciativa política. «Nosostros no vamos a pactar con los separatistas, a lo mejor otros sí» lo harían en su posición, ha señalado sin citarlo hacia el PSC de Miquel Iceta.

Rivera ha confirmado sin embargo que Cs asume como una «obligación» intentar presidir el Parlament por ser la primera fuerza, para lo que hablarán con los independentistas. Aunque ha reconocido que sus posibilidades son igual de exiguas. «Si no nos permiten gobernar, que nos permitan por lo menos presidir el Parlamento», ha sido su tesis.

«Fin de ciclo del bipartidismo»

Muy fortalecido por los resultados del 21-D, que han convertido a Ciudadanos en primera fuerza política en Cataluña a costa de PP y PSOE, Rivera ha señalado que el «fin del ciclo del bipartidismo» está cerca y se ha tomado como «transitoria» la actual legislatura en las Cortes. «Estamos ante el fin de una etapa política, en una legislatura transitoria entre lo viejo del bipartidismo y el futuro de España», ha remarcado.

En todo caso, ha rechazado que Ciudadanos vaya a poner en riesgo la legislatura y mantendrá su apoyo al Gobierno de Mariano Rajoy si cumple con sus acuerdos. En lo inmediato, Cs exige para aprobar los Presupuestos de 2018 una partida de 500 millones para la equiparación salarial de la Policía Nacional y la Guardia Civil con respecto a los cuerpos autonómicos. También pide que cumpla con su «preacuerdo» de «alivio fiscal» pactado con Montoro o las ayudas a guardería para familias, entre otras partidas.

Rivera ha dejado entrever que encarecerá el precio de su apoyo al Ejecutivo obligándole a acometer reformas como la ley electoral o el final de los aforamientos, si bien en Ciudadanos reconocen que para eso será necesario el concurso de PP y del PSOE.