La senadora de Podemos amonestada por la Mesa de la Cámara
La senadora de Podemos amonestada por la Mesa de la Cámara - Twitter de Virginia Felipe

La reprimenda del Senado a la senadora que envió a otro a votar por ella

La Mesa recuerda a Virginia Felipe que gastó 113.000 euros en adaptar el edificio a su discapacidad y le costea otros 80.000 para sus dos asistentes al año

MadridActualizado:

El Senado no acepta la justificación de la senadora de Podemos que envió a su asistente a votar en su lugar porque, según su versión, no llegó a tiempo del baño debido a su discapacidad. La Mesa decidió ayer amonestar a Virginia Felipe por ordenar a su ayudante que emitiera por ella su voto en el último Pleno, un hecho que se considera «grave» porque el sufragio es indelegable, según recoge la Constitución. No ve delito de suplantación de identidad, por lo que no habrá sanción salvo que reincida. Se borrará, eso sí, el sentido de su voto -abstención- del debate sobre criptomonedas.

La senadora, que se desplaza en silla de ruedas y tiene una movilidad muy reducida, justificó su conducta irregular porque, tras ausentarse para ir al baño en la cuarta planta del Senado, tuvo dificultad para volver a su sitio antes de que los ujieres cerraran las puertas. Su ayudante se agazapó junto a su escaño y presionó el botón de votación pese a que los trabajadores de la Cámara le advirtieron de que era antirreglamentario.

La Mesa -acordó por unanimidad apercibir a la parlamentaria con los votos del PP, PSOE y PNV- recuerda que al principio de la legislatura, a petición de la propia senadora, se acometieron una serie de reformas para adaptar el edificio a su situación. Se invirtieron más de 113.000 euros en obras: se adaptó su despacho y el sistema de botonería de su escaño, se reformó la tribuna de oradores, se puso una plataforma de acceso en el hemiciclo y se adecuaron dos baños en la tercera y cuarta planta así como el ascensor. También se remodeló el acceso a la tribuna del hemiciclo antiguo y se le reservó un aparcamiento exclusivo para ella.

«Está normalizada»

Además, se le puso a disposición de la senadora dos asistentes para ayudarle a realizar sus tareas parlamentarias, que suponen un gasto extra de 79.000 euros al año en sus salarios, según señaló el vicepresidente de la Cámara, Pedro Sanz. Al menos una persona acompaña siempre a la senadora, que sufre atrofia muscular espinal. El Senado considera que se ha facilitado su labor y que no puede escudarse en su discapacidad para no ir a votar o enviar a otros.

«No podemos analizar el caso como si fuese una senadora discapacitada sin más, sino como una senadora normalizada, aseguró Sanz tras la reunión de la Mesa. «Estaríamos haciendo un flaco favor al mundo del discapacitado» si hubiera un trato distinto hacia la senadora, insistiendo en que la Cámara Alta ha garantizado su igualdad.