La ministra de Defensa Margarita Robles, saluda al Director del CNI Félix Sanz Roldán
La ministra de Defensa Margarita Robles, saluda al Director del CNI Félix Sanz Roldán - EFE

El regreso del CNI a Defensa obligará a revisar el encaje de la Inteligencia militar

El mes pasado se iniciaron las obras para crear la «Oficina de Información militar»

MadridActualizado:

El regreso del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) al Ministerio de Defensa, tras siete años en el organigrama del Ministerio de la Presidencia, tendrá consecuencias en la Inteligencia militar que durante estos años ha fortalecido su propio Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas -conocido como CIFAS-, al que se quería dotar de una orientación más estratégica y con una Oficina de Información Militar.

De hecho, el Ministerio de Defensa había planificado tener lista esta nueva Oficina de Información Militar en 2020, una vez iniciadas el pasado mes las obras de sus instalaciones en la base de Retamares (Madrid), donde tiene parte de sus instalaciones el Estado Mayor de la Defensa (EMAD).

La empresa Acciona se adjudicó la licitación por cuatro millones de euros. ¿Se mantendrá el proyecto? He ahí uno de los interrogantes que deberá despejar el nuevo equipo del Ministerio de Defensa que lidera Margarita Robles desde este jueves.

«La Oficina de Información Militar responde también a la necesidad de contar con una capacidad de enlace de Inteligencia militar en el ámbito del Ministerio de Defensa, con objeto de disponer de información normalmente de áreas donde se despliegan Fuerzas pertenecientes a nuestros Ejércitos y Armada en operaciones», recalcan fuentes militares consultadas por ABC. De este modo, la vuelta del CNI al Ministerio de Defensa puede truncar el desarrollo del CIFAS, al que se quería potenciar su papel como agente de obtención de información a nivel estratégico, no solo en el ámbito de operaciones.

Sorpresa por el regreso

Se daba por descontado que el CNI continuaría en el ámbito de Presidencia o como una agencia independiente con acceso a los responsables de la Seguridad Nacional, como sucede en la mayoría de los países del ámbito europeo y de la OTAN. «El regreso ha sido una sorpresa», asegura la misma fuente.

Cuando el CNI coincidió con el CIFAS en el Ministerio de Defensa (periodo 2004-2011) convivieron con parcelas de trabajo diferenciadas: «El CNI como Inteligencia estratégica y cabeza de toda la comunidad de la Inteligencia; y el Cifas como Inteligencia más táctica y operativa, sobre todo en trabajo previo al despliegue en las zona de misiones».

El CNI se llama así desde 2002 cuando heredó las misiones del histórico Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), fundado en 1977. Está dirigido por el secretario de Estado Director Félix Sanz Roldán, en el cargo desde 2009, con Zapatero, Rajoy y ahora Sánchez de presidentes. El general de Ejército Sanz Roldán fue jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad) en el periodo 2004-2008 por lo que se puede decir que vuelve a casa. Tiene su sede a las fueras de Madrid, en la carretera A-6 hacia La Coruña.

Por su parte el CIFAS fue creado en 2004, hasta ahora definía sus funciones así: «El CIFAS es único en materia de Inteligencia militar en el nivel estratégico y forma parte de la comunidad de inteligencia, siendo el único interlocutor del Ministerio de Defensa en materia de inteligencia militar en este ámbito». Esto podría cambiar. Al frente del CIFAS se encuentra el general de división Francisco Rosaleny, en el cargo desde mayo de 2017.

Otra fuente militar lo explica de manera más gráfica: «Con la vuelta del CNI a Defensa regresa el hermano mayor. Ahora serán dos gallos en el mismo corral». Aunque obviamente el peso del CNI, como máxima Autoridad Nacional de Inteligencia y de Contrainteligencia, prevalecerá.

Guardia Civil, Policía

Hay que destacar que todos aquellos que trabajan en el ámbito de la Inteligencia en España tienen una subordinación funcional, desde el punto de vista de su producción, al Centro Nacional. Otros Cuerpos que tienen sus propios servicios de Inteligencia son la Guardia Civil, dentro de su Servicio de Información; la Policía Nacional, con su Unidad Central de Inteligencia dentro de la Comisaría General de Información; y, encuadrado dentro de la Secretaría de Estado de Seguridad, está también el CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado).

Todo ello sin contar con la ONIF, unidad de inteligencia financiera que depende orgánicamente de la Policía Nacional.