21-D: Récord histórico de participación

Lleida y Girona son claves para el independentismo como Michigan y Wisconsin lo fueron para Donald Trump, gracias a los cuales gobierna a pesar de tener 3 millones menos de votos que Hillary Clinton

Presidente de GAD3Actualizado:

Estamos a casi un mes de las elecciones de Cataluña, las más determinantes de cuantas hayamos vivido en España. Su transcendencia traspasa nuestras fronteras: el mundo es consciente de que el futuro de Europa se juega en las urnas de Cataluña. El seguimiento del día electoral será comparable con las presidenciales que le dieron la victoria a Trump el año pasado, o a Obama en 2008. En Europa, sólo los referéndums del Brexit, de la independencia de Escocia o del rescate de Grecia, tuvieron un seguimiento comparable.

El resultado es altamente incierto por la cantidad de anomalías que ha vivido Cataluña, especialmente, desde el 6 de septiembre. Nunca habíamos detectado en GAD3 tanta volatilidad de voto entre una semana y la anterior. No descarten nada.

En todo caso, en el análisis hay que tener en cuenta dos factores que condicionan el resultado electoral y que influyen en la dinámica de los bloques en la que el procés ha instalado a la sociedad catalana. El primer factor es que el sistema electoral premia a los partidos con mayor apoyo en las provincias menos pobladas, es decir, a los nacionalistas. Hasta tal punto que un tercio de los escaños a favor de la independencia los proporcionan Lleida y Girona con sólo un 15% de la población. Lleida y Girona son claves para el independentismo como Michigan y Wisconsin lo fueron para Donald Trump, gracias a los cuales gobierna a pesar de tener 3 millones menos de votos que Hillary Clinton.

El otro factor es la participación. Si hasta 1995, los partidos nacionalistas tenían mayoría absoluta, no sólo de escaños sino también de votos, era gracias a su principal aliado: la abstención. ¿Para qué molestarse en votar cuando el Govern de dedica a gobernar? Ahora bien, cuando el Govern ha pretendido privar a la población catalana de sus derechos como españoles y como europeos, una parte de la población catalana se ha revelado acudiendo a las urnas. Si hace dos años la participación fue del 77,5% ahora superará el record histórico de 1982, las del cambio socialista, donde acudieron a votar en masa los electores tradicionalmente abstencionistas del cinturón metropolitano de Barcelona. La participación entonces fue del 81%, ahora es difícil calibrar su techo, lo que sí es posible anticipar es que será la más elevada de la historia electoral de Cataluña.

Narciso MichavilaNarciso Michavila