El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el Congreso de los Diputados
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el Congreso de los Diputados - EFE

Rajoy y la aplicación del móvil que más usa

El presidente confiesa sus planes en la recepción del Congreso por el 39 aniversario de la Constitución

MadridActualizado:

El presidente Rajoy suele mirar el móvil a menudo, como cualquier persona hoy en día. Pero hay una aplicación que suele abrir con asiduidad y que últimamente le trae de cabeza, como él mismo ha reconocido. Se trata de una herramienta para saber exactamente cuánto ha llovido, cómo están los embalses y cómo está la situación de la sequía en España. Es un asunto que preocupa de forma especial, casi obsesiona, en este momento al presidente del Gobierno.

La «app» sobre el tiempo que tiene un lugar preferente en el móvil de Rajoy ha sustituido incluso a la que hasta hace bien poco utilizaba con más frecuencia, y que estaba relacionada con la prima de riesgo española. Este asunto llegó a ser la primera preocupación nacional hace pocos años, en los momentos más duros de la crisis, y sus subidas fueron un quebradero de cabeza para el Gobierno y su presidente.

Este miércoles 6 de diciembre, en la recepción del Congreso por el 39 aniversario de la Constitución, Rajoy ha descubierto algunas de sus cartas para lo que queda de legislatura. En una charla informal con periodistas, ha confesado, por ejemplo, que ni se le pasa por la cabeza otro escenario que no sea el de agotar su mandato. Es decir, cumplir los cuatro años de legislatura, y si puede ser con algún mes añadido, mejor.

¿Volverá a presentarse como candidato a la reelección? Rajoy no deja de decir que se encuentra muy bien, en un gran momento de su vida. Con fuerzas y con ganas. Ayer remató con una pregunta retórica que aclaró un poco más sus intenciones: «¿Por qué no me voy a poder presentar yo?» Y se contestó a sí mismo: «No he hecho nada tan malo como para no hacerlo».

El acuerdo con Ciudadanos según el cual debía aprobarse una limitación de mandatos, le parece algo que no va con su situación. Además, siempre ha sostenido que esa limitación tiene sentido en regímenes presidencialistas, y no parlamentarios como el español.

El presidente se ha referido también, a preguntas de los periodistas, a su relación con José María Aznar. «Con el señor Aznar me llevo bien, todo el mundo lo sabe», ha comentado, con buena carga de ironía. Rajoy asegura que se lleva bien con todo el mundo, menos «con dos personas», de las que no desvela su identidad.

Y sobre Puigdemont, no oculta su indiferencia por lo que pueda hacer el expresidente autonómico: «Me trae sin cuidado, que haga lo que quiera». Pero no deja de enviar un mensaje nítido: Uno puede ser conserje o presidente, «pero todos estamos sometidos a la ley».

La reforma de la Constitución que pide con insistencia Pedro Sánchez no le causa a Rajoy ningún entusiasmo visible, como todo el mundo puede ver. Si se le pregunta por ello, acaba hablando de Europa y de los «verdaderos» cambios que vienen de Bruselas. Se escapa con facilidad. Pero si se le aprieta, entonces advierte: «No entiendo la filosofía de hacerse el simpático con quienes no lo son», en clara alusión a los independentistas, que solo pretenden acabar con España y su Constitución.