Rajoy visitó el miércoles las bodegas Freixenet
Rajoy visitó el miércoles las bodegas Freixenet - Inés Baucells

Rajoy, al rescate de un PP hundido en Cataluña

Moncloa se resigna: cree que «arrasarían» en unas generales, pero no dan con la tecla del 21-D. «Xavi habla claro, da la cara, pero por desgracia no es suficiente», reconocen en Génova

BarcelonaActualizado:

No son buenos tiempos para el PP catalán, deprimido por las sondeos que le sitúan a la cola en las urnas del 21 de diciembre. Los populares intentaron explotar en esta campaña que el Gobierno de España ha sido el que ha devuelto la «normalidad» y la «serenidad» a la vida política y económica catalana, y ha logrado frenar la fuga de empresas con la aplicación del 155 de la Constitución. Pero lejos de rentabilizar esta gestión y la convocatoria de elecciones autonómicas para salir del abismo secesionista, los populares se hunden en las encuestas y ven cómo Ciudadanos capitaliza el voto constitucionalista. El CIS les da siete escaños, cuatro menos que hoy. Apenas el 5,8% de los sufragios.

Por eso, Mariano Rajoy ha decidido echar los restos en Cataluña al rescate de los suyos e intensificará su agenda electoral. El miércoles se acercó por sorpresa a Badalona para acompañar a su candidato, Xavier García Albiol, exalcalde de la ciudad. Por la tarde, visitó las bodegas Freixenet en San Sadurní de Noya, donde llamó a frenar el boicot a los productos catalanes: «Pido que no se castigue a nadie por ser catalán», fue su mensaje nítido.

El presidente, que ya estuvo el viernes en Lérida, busca lanzar al PP en la recta final: visitará Cataluña los días 17, 18 y 19. El domingo en Salou (Tarragona), Rajoy clausurará el acto central de campaña al que están invitados todos los barones regionales del PP, en lo que pretende ser una exhibición de poder en un territorio en el que Ciudadanos se muestra fuerte. El martes cerrará la campaña en Barcelona.

Pese a todos estos esfuerzos, las encuestas indican que Inés Arrimadas arrebatará al PP la mitad de los votantes que obtuvo en las autonómicas de 2015, e incluso algún sondeo rebaja estas expectativas hasta los tres escaños, lo que le dejaría al borde de la extinción parlamentaria. El estado de ánimo general en Génova y Moncloa es de resignación: existe la convicción de que si la cita fuera unas elecciones generales el PP «arrasaría», pero en las catalanes siguen en caída libre. Y no dan con la tecla para evitarlo.

Internamente se asume que al partido le falta equipo y liderazgo. Aunque el presidente Rajoy ha premiado a García Albiol por su coraje en la defensa de España en Cataluña, en el PP reconocen que su candidato no seduce. «Xavi habla claro, da la cara, pero por desgracia no es suficiente», dicen en Génova. «No tenemos un problema de discurso, pero sí de grave de implantación territorial, no contamos con gran masa crítica», opinan en La Moncloa, que ven cómo otros rentabilizarán por ellos la aplicación del 155.