El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy - EFE
Congreso de los Diputados

Rajoy advierte al Congreso que no asumirá ninguna responsabilidad política por Gürtel, voluntariamente

El jefe del Gobierno ataca a Margarita Robles por su testificación en el caso Lasa-Zabala y le pide que respete a los tribunales

Reclama unidad para hacer frente al terrorismo yihadista y la amenaza secesionista catalana

Reprocha a PSOE y Podemos que prefieran hablar de Gürtel antes que de yihadismo o Cataluña

MadridActualizado:

Después de una primera intervención en el Congreso en tono explicativo, Rajoy ha subido a la tribuna de oradores dispuesto a sacudirse las críticas que PSOE y Podemos le han lanzado por el caso Gürtel, con duros ataques a sus representantes.

Especialmente contundente ha sido con la portavoz socialista, Margarita Robles, que le había pedido previamente su dimisión por ser un presidente «bajo sospecha». A ella le ha echado en cara su papel como testigo durante el caso Lasa-Zabala (desaparición y asesinato de dos presuntos etarras durante el Gobierno de Felipe González) para acusarle de retorcer ahora el papel que ha tenido Rajoy como testigo en el juicio Gürtel y exigirle que se respete su presunción de inocencia..

El jefe del Ejecutivo ha justificado este tono en que si la oposición tiene el derecho a verter las críticas que considere sobre el presidente, éste tiene el derecho de defenderse.

Robles se ha quejado y ha intentado poner sobre la mesa trapos sucios del PP. Ha mencionado que en el juicio parte de la acusación recibía órdenes de Génova 13 y ha pasado a enumerar las diferencias entre su testificación y la de Rajoy ante la Audiencia Nacional. La más dura, asegurar que su versión permitió condenar a los autores de los hechos, frente a las evasiavas que a su juicio ofreció Rajoy. «Tome como ejemplo mi declaración», le ha instado.

También ha afeado al jefe del Ejecutivo haber entrado en el juicio por la puerta trasera lo que ella no hizo «ni hubiera hecho», ha subrayado. En el fragor de su intervención, Robles ha cometido un error al asegurar que «el PSOE está apoyando al terrorismo en contra del Gobierno», cuando quería decir lo contrario lo que ha exaltado a la bancada popular.

Rajoy también ha tenido duras palabras para el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, al que ha atacado con la división interna existente en su partido y sus conexiones con Irán y Venzuela. Iglesias se ha limitado a insistir en que seguirá trabajando para echar a Rajoy de La Moncloa.

Ante estas escenas, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha preguntado retóricamente a Robles si no hubiera sido mejor que, como defendía la formación naranja, el jefe del Ejecutivo fuera citado en la comisión de investigación sobre el PP donde hubiera estado obligado a contestar en formato interrogatorio y decir la verdad. A su juicio, con esta comparecencia extraordinaria PSOE y Podemos han brindado a Rajoy la oportunidad de realizar un mitin ante el Congreso en el inicio del «curso escolar». Rivera se refería al curso político pero ha cometido también un error dialéctico.

Previamente, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha advertido que no asumirá voluntariamente responsabilidades políticas por las operaciones de la trama Gürtel ya que durante las tres últimas elecciones generales ha recibido el mandato popular de gobernar y ha obtenido después la confianza de la Cámara Baja para gobernar.

Un respaldo, ha recordado, que no perdió el pasado mes de junio cuando Podemos planteó su moción de censura. «Lo que no puedo ni debo hacer, es abdicar de mis responsabilidades de Gobierno, las que me exigen esta Cámara y la confianza mayoritaria de los españoles», ha subrayado.

«La moción de censura es la fórmula para pedir responsabilidades al presidente del Gobierno», ha retado, a sabiendas de que el PSOE ha descartado presentar por ahora una iniciativa de este tipo ni colaborar en una futura que pueda presentar Podemos.

Además, ha criticado a los grupos de la oposición por forzar un Pleno extraordinario sobre la trama Gürtel, priorizando este debate sobre la amenaza yihadista o el pulso secesionista lanzado por la Generalitat. «Retos muy importantes que merecen nuestra atención prioritaria y en la medida de lo posible nos exigen a todos una actitud constructiva poniendo por delante el interés de todos los españoles», ha recordado.

Así, ha reprochado a la oposición «la ausencia evidente de cualquier elemento nuevo» en el caso Gürtel que justifique su comparecencia, frente a otros que «con más motivo merecieran el interés de sus señorías», como los antes señalados. «El camino de tan trillado amenaza con no llevarles a ningún lado», ha advertido el jefe del Gobierno a PSOE, Podemos, ERC, PDeCAT y PNV cuya unión de fuerzas le ha obligado a comparecer.

Rajoy ha querido entonces dejar la corrupción a un lado para advertir que los demócratas solo podrán vencer al terrorismo yihadista y superar la amenaza secesionista de Cataluña con unidad. «Es preciso que estemos unidos», ha reclamado, pidiendo para ello el fortalecimiento del pacto antiyihadista. En clave catalana ha pedido a la oposición conciencia sobre la gravedad del desafío lanzado desde la Generalitat. «Es la voluntad de algunos de liquidar nuestra unidad nacional y nuestra convivencia de manera unilateral y con abierto desprecio a las reglas más elementales de una democracia», ha recordado.

Como adelanta ABC hoy, Rajoy ha vuelto a defender su gestión en materia de regeneración democrática y lucha contra la corrupción durante su primera legislatura. No ha dudado en echar en cara de Podemos las condonaciones de deuda recibidas.

Ninguno de estos argumentos convenció a la portavoz socialista, Margarita Robles, a cuyo juicio Rajoy debe asumir reponsabilidades políticas. Cree que «no dice la verdad», ya que su declaración ante la Audiencia Nacional ya que su declaración estuvo caracterizada por las evasivas y la arrogancia. «Me provocó sonrojo», ha aseverado.

Robles, que con la petición de dimisión ha logrado no quedar eclipsada por la intervención del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha considerado que incluso si Rajoy hubiera dicho la verdad y no tuviera conocimiento de la existencia de financiación irregular en el PP también debería dimitir, por no haber realizado un control adecuado de lo que sucedía en su partido.

Es el argumento que usó la expresidenta de PP madrileño, Esperanza Aguirre, para renunciar a su cargo el pasado 25 de abril al estallar el escándalo por la Operación Lezo, e implicar directamente a su número dos Ignacio González. Es lo que se denomina «culpa in vigilando» por no haber controlado e impedido la presunta financiación ilegal del PP a través de la trama Gürtel.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, no ha llegado a formular una petición de dimisión tan directa aunque sí ha reclamado de manera indirecta la salida de Rajoy al considerar que la corrupción del PP «es la mayor amenaza para la democracia española».

Por su parte, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, se ha descolgado de la izquierda criticando a PSOE y Unidos por haber brindado a Rajoy la oportunidad de ofrecer un «mitin» en la Cámara Baja, aunque también ha censurado con dureza al presidente de quien no cree que se pueda confiar en su palabra.

Para demostrar su equidistancia con el PP ha anunciado que el próximo lunes registrará en solitario la proposición de ley para limitar a ocho años el mandato del presidente del Gobierno. Es uno de los compromisos incluidos en el pacto de investidura firmado entre el partido mayoritario y la formación naranja, que el Gobierno ha intentado retrasar. «Se aprobará con o sin el PP», ha desafiado Rivera. Rajoy no ha desvelado cuál será la posición de los populares.

Esta es la primera sesión plenaria que se celebra en el Congreso de los Diputados después del asueto de verano, y tiene lugar casi dos semanas antes del inicio del calendario ordinario de Plenos ya que fue impulsada por PSOE y Unidos Podemos con carácter urgente y extraordinario el pasado 4 de agosto.

Al inicio de la misma, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha solicitado un minuto de silencio en honor a las víctimas del atentado yihadista perpetrado en Barcelona y para conmemorar la unidad de los españoles por la democracia y contra la violencia. Rajoy ha señalado que el dolor de Barcelona fue sentido por España entera y ha encomiado la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.