Mariano Rajoy y Theresa May, en Downing Street, el pasado martes
Mariano Rajoy y Theresa May, en Downing Street, el pasado martes - REUTERS

Rajoy «progresa adecuadamente» con el inglés

Su equipo asegura que se suelta con otros líderes, pero no le veremos hablar en público en el idioma de Shakespeare

MadridActualizado:

Mariano Rajoy no se rinde con el inglés. El presidente del Gobierno sigue recibiendo clases particulares en el Palacio de la Moncloa para mejorar un idioma que se le resiste. Las clases dan resultado: «Progresa adecuadamente», resumen en su entorno. Eso sí, en el gabinete del presidente dejan claro que no le veremos hablar ante las cámaras en el idioma de Shakespeare.

El martes 5 de diciembre, Rajoy tenía una cita oficial en el 10 de Downing Street, residencia de la primera ministra británica, Theresa May. Era una buena oportunidad para comprobar si los estudios de inglés del presidente del Gobierno podían pasar de la teoría a la práctica. No fue el caso. Ni las cámaras ni los periodistas captaron un solo comentario de Rajoy que no fuera en castellano.

El saludo de Rajoy y May a la puerta de Downing Street fue rápido, cordial, muy sonriente y poco hablador. Ambos fueron directamente al salón donde charlaron antes del almuerzo de trabajo. La primera ministra británica dirigió unas palabras de bienvenida a su invitado, que fueron debidamente traducidas al español por una intérprete. A continuación, Rajoy se refirió a la anfitriona con palabras de agradecimiento por su apoyo al Gobierno en el desafío independentistas. Todo muy correcto y todo en castellano, después traducido al inglés por otra intérprete.

¿El presidente del Gobierno puede mantener una mínima conversación en inglés o no? Esa es la pregunta que se trasladó al equipo de Rajoy. La respuesta en un «sí» rotundo. El problema es que, como muchas personas de su generación, la inseguridad con el inglés es más o menos crónica. «Y jamás, nunca, le vais a ver hablando en ese idioma ante las cámaras», aseguran en su entorno, mientras hacen un gesto muy expresivo.

El mítico «relaxing cup of café con leche in the Plaza Mayor» que profirió Ana Botella cuando defendía la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos ha quedado en los manuales de comunicación política como algo que hay que evitar a toda costa. Es una frase ligada para siempre a la exalcaldesa de Madrid, y no bien precisamente. En La Moncloa saben que muchos no tendrían piedad con Rajoy si se le escucha en inglés.

A partir de ahí, el presidente no se da por vencido. Se ha tomado el aprendizaje del inglés como un reto personal, con espíritu deportivo. Sus clases particulares en La Moncloa solo se suspendieron en el año de bloqueo político, por los momentos de tensión política y por falta de tiempo. Pero con su investidura recuperó la rutina.

Normalmente, inicia las mañanas temprano haciendo ejercicio, mientras escucha las noticias en un canal de televisión de habla inglesa. Tras el desayuno tiene su clase de inglés. Este jueves, Rajoy llegó al Consejo de Ministros justo después de asistir a una de esas clases. «Progresa adecuadamente», aseguran en La Moncloa. Su profesora dice que es un «alumno aplicado» y que «habla muy bien» en inglés, según comentan en su entorno.

En las reuniones bilaterales no va a faltar nunca el trabajo de un intérprete, ya que los matices y el contenido a menudo técnico hace necesario su trabajo. Rajoy se suelta más cuando está a solas con otro dirigente internacional, en momentos como los de las fotos de familia, en los saludos, o en algunos momentos de la llamadas telefónicas.

Sus clases no han terminado. A sus 62 años, Rajoy seguirá estudiando inglés, no ya por aparecer en un discurso público, sino para vencer su propia batalla contra el idioma que se le resistió.