El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy

Rajoy ve posible el diálogo con la nueva Generalitat tras las elecciones del 21-D

El jefe del Gobierno subraya que el cumplimiento de la ley será necesario para entablar cualquier conversación. Advierte de que la crisis catalana «puede afectar» a la recuperación económica de España

MadridActualizado:

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha subrayado este miércoles en el Congreso de los Diputados que las elecciones del 21 de diciembre son la oportunidad para que el Gobierno central y el nuevo equipo de la Generalitat inicien una nueva etapa de diálogo.

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«Estoy a favor del diálogo dentro de la ley, el futuro tiene que empezar con esas elecciones del 21 de diciembre en las que espero una participación masiva», ha contestado a la portavoz del Grupo Socialista, Margarita Robles, que esta mañana le ha pedido diálogo para reconducir la crisis catalana.

El jefe del Ejecutivo ha considerado «necesario» iniciar una nueva etapa política de «normalidad, tranquilidad y convivencia» insistiendo en la única condición que ha puesto desde el principio de la crisis, el respeto a la legalidad. «No hacerlo es lo que llevó a esta etapa en Cataluña», ha recordado. «Espero que se respeten las normas de juego y la Constitución», ha confiado.

Robles ha insistido en que la mera celebración de las elecciones catalanas no resolverá el problema y que solo ese binomio de elecciones y diálogo pueden llevar a una solución a la crisis, aunque no ha hecho énfasis en que deba haber un regreso del nuevo Govern a la ley. «Nos engañaríamos todos si pensáramos que con las elecciones se resuelven los problemas en Cataluña. Hay una grave crisis de convivencia y mi grupo apuesta por el diálogo», ha advertido.

En esta línea, ha rechazado las «políticas de enfrentamiento» y «de de bloque». «Es el momento de la política, del diálogo, de echar puentes por esa Cataluña que todos queremos, integrada en España y que sea modelo de pacto y de convivencia», ha reclamado. Robles, que durante varias semanas perdió atención mediática por obviar el debate catán en la sesión de control, ha devuelto el interés al cara a cara entre el Gobierno y el primer partido de la oposición. No obstante, hoy ha cometido un desliz al asegurar que Cataluña está viviendo «la peor crisis de la dictadura» cuando quería decir democracia.

Capacidad de ceder

Más allá que Robles ha ido el portavoz del PNV, Aitor Esteban, que ha reclamado a Rajoy que opte por la «distensión» para superar la crisis, cediendo ante los indepentistas y soslayando la ley. «La Justicia debe ser ciega pero no tanto como para no ver el contexto», ha defendido, tras criticar el encarcelamiento de parte del Govern.

Ha advertido así a Rajoy que solo solucionará la crisis moderando «el tono de los mensajes, rebajando la vía judicial y tomando medidas en las Fuerzas de Seguridad». «Política» a fin de cuentas para soslayar la ley y «buscar un acuerdo» que permita convocar en Cataluña un referéndum pactado. Sobre la creación de la nueva comisión de reforma del Estado autonómico, ha criticado el momento elegido para ponerla en marcha. «Empezar en plena campaña catalana... está más abocada al fracaso que al éxito», ha pronosticado.

El jefe del Ejecutivo le ha replicado que más importante que la distensión es que los representantes de los ciudadanos «cumplan la ley». «Un gobernante no puede decir que la Constitución no rige en su territorio», ha señalado. En esta línea, ha vuelto a recordar que el diálogo implica «capacidad de ceder» porque de lo contrario se convierte en imposición.

Rajoy ha querido aprovechar su intervención para advertir que la crisis catalana «puede afectar» al crecimiento económico y la creación de empleo de España. El jefe del Ejecutivo ha subrayado que la recuperación de ambos indicadores son la prioridad de la legislatura y ha confiado en que las próximas elecciones del 21 de diciembre abran paso a un nuevo escenario político que devuelva la normalidad a Cataluña «y las cosas vuelvan a su cauce».

«Los últimos datos económicos son preocupantes» ha subrayado, recordando las últimas cifras publicadas para Cataluña sobre Seguridad Social, creación de empleo así como evolución del sector turístico e inmobiliario. «No van las cosas como quisiéramos», ha reconocido Rajoy.

La nota de humor en la sesión de control la ha puesto la presidenta del Congreso, Ana Pastor, con una regañina a sus señorías por introducir bebidas en el hemiciclo. «Está prohibido tomar café en el hemiciclo, para tomar café está la cafetería», ha reprendido al final del Pleno.