Radiografía de las armas en España: hay una por cada 16 habitantes

En nuestro país hay casi tres millones de armas legales, el 75% de ellas son escopetas, empleadas fundamentalmente para la caza

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El pasado domingo un hombre armado entraba en un club nocturno de Orlando (EEUU) y acababa con la vida de 49 personas. Portaba un fusil de asalto y una pistola. Horas después, la venta de armas volvía a subir en el país y las acciones de este tipo de compañías se revalorizaban entre un 6 y un 7%. ¿Cuántas armas de fuego hay en Estados Unidos? Imposible responder a la pregunta. El Congreso de ese país nunca ha autorizado la creación de una base de datos al respecto.

En España la situación es muy diferente, desde la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil se lleva a cabo un control exhaustivo de las escopetas, carabinas, rifles, pistolas, arcabuces… que hay actualmente en circulación. De hecho, si sumamos todas ellas la cifra que se alcanza es la de casi tres millones (2.918.136). De ellas, un 75% son escopetas seguidas, de lejos, por los rifles (11%).

«La caza es uno de los deportes que tiene mayor aceptación en España»

Las escopetas se emplean para la caza menor y el tiro al plato, mientras que los rifles se utilizan para la caza mayor. «España es un país que tiene una tradición rural muy importante, la caza es uno de los deportes que tiene mayor aceptación» apunta el profesor de Derecho Administrativo de la UDIMA y Vicepresidente de la Federación Madrileña de Tiro Olímpico, Luis Felipe López. «Se trata de un negocio muy lucrativo para sacar rendimiento económico y ecológico al campo».

«La gente que suele venir a nuestras tiendas son principalmente cazadores y tiradores de tiro deportivo», asegura Gustavo Prieto, responsable de las «Armerías Prieto». «El perfil de ambos es muy similar, los hay de todos los estratos sociales, no sólo de clase alta, y con edades que van desde los 20 años a los 67, más o menos. La mayoría son hombres, pero lo cierto es que cada vez hay más mujeres interesadas».

Por su parte, la carabina, la tercera en el ranking con un 6,2%, se utiliza principalmente para tiro deportivo, donde existen un gran número de modalidades. «La carabina del 22 es un rifle muy pequeñito que te permite una práctica deportiva muy interesante y que también utilizan los guardias de campo» explica López. «Es muy normal que cualquier cazador, aparte de la escopeta, tenga una carabina del 22, que utiliza para entrenar, porque le gusta el tiro…».

¿Dónde hay más armas?

Si nos centramos en el número de armas legales que hay actualmente en España, en términos absolutos, Andalucía con 645.356 es la comunidad que más acumula. Le siguen Madrid (303.007), Cataluña (275.715), Valencia (273.581) y Castilla-La Mancha (244.015).

[Ver mapa superior. Haz click sobre cada región para conocer más detalles sobre el número y tipo de armas legales en cada una de ellas]

Sin embargo, si se analizan los datos en función de la población, la comunidad con mayor número de armas por habitante es Extremadura con 13,98 por cada 100, seguida de Castilla- La Mancha (11,85), Navarra (8,78), La Rioja (8,43) y Castilla y León (8,33). Todas ellas, bastante por encima de la media, que se sitúa en una tasa de 6,25 armas por cada 100 habitantes, o lo que es lo mismo, una por cada 15,97.

De los datos, facilitados por la Guardia Civil, se desprende que aquellas Comunidades Autónomas que cuentan con una mayor tasa de escopetas y rifles son precisamente las que poseen una mayor tradición cinegética: Extremadura (12,9 por cada 100 habitantes), Castilla-La Mancha (10,5), Navarra (7,94), La Rioja (7,41) y Castilla y León (7,40).

En el caso de las armas cortas (pistola y revolver) la distribución por zonas cambia sustancialmente. «Este tipo de armas se utilizan para seguridad pública y privada, la práctica de tiro olímpico y autodefensa civil justificada», explica Moisés P. Sansaloni, Presidente del Campus Internacional de Inteligencia y Pericia CIIP.

Así, la tasa más alta la tiene Ceuta, con 1,59 por cada 100 habitantes, por detrás Melilla (1,3), Asturias (0,66), Madrid (0,63) y Aragón (0,59). En el siguiente mapa se muestra la distribución:

[Arriba a la derecha puedes seleccionar si deseas ver la distribución de las armas de caza o bien de revólveres y pistolas. Haz clic sobre cada comunidad autónoma para obtener más información]

«Tanto Ceuta como Melilla se explica porque hay gran número de militares», señala López. De hecho, según los datos, estas dos ciudades autónomas se sitúan a la cabeza en lo que a permisos «tipo A» se refiere. Y es que, para poder contar en España con una pistola o revolver es necesario estar en posesión de alguna de estas licencias: A, B, o F.

La «tipo A» se concede a personal militar y cuerpos de seguridad del Estado para la tenencia de armas de uso privado, es decir, al margen de su actividad. Aquellos que cuenten con esta licencia pueden tener en su domicilio hasta cuatro armas cortas, incluidos calibres que no se permiten en otro tipo de permisos: «Por ejemplo, un arma de calibre 50 está prohibido en tiro deportivo, pero sí puede contar con ella un militar», apunta López.

Sin embargo, tal y como señala Prieto, «normalmente las personas que tienen este tipo de armas son para usarlas en el tiro deportivo, muy raramente nos encontramos con otro tipo de uso». Para ello, es necesario sacarse la «licencia F».

«La «F» te permite utilizar tanto armas largas como armas cortas, pero con una serie de limitaciones», explica López. «Por ejemplo, se debe llevar el arma desactivada, separada de la munición y sin cargar en los trayectos entre el domicilio y el campo de tiro».

La región que cuenta con una tasa más alta de licencias tipo F es Asturias, donde uno de cada 555 habitantes posee una. En segundo lugar se sitúa Murcia con una cada mil.

«Necesito un arma para defenderme»

Entre los que cuenta con una pistola o revolver en nuestro país se encuentran también aquellos que demuestran necesitarlos por motivos de defensa, son 8.592 las personas que han recurrido a este argumento, que se encuadra dentro de la «Licencia B». Aquellos que lo solicitan se someten a un estudio muy exhaustivo y una de las condiciones que deben demostrar es que su vida corre realmente peligro. Un ejemplo serían los joyeros, los amenazados por terrorismo…

«Por lo general, aquellos que no están acostumbrados a tener armas llevan revólveres porque es más sencillo y más seguro y no tienen mucho mantenimiento. Los que están más familiarizados llevan pistolas: son más pequeñas, puedes tirar una distancia corta… », explica el Vicepresidente de la Federación Madrileña de Tiro Olímpico.

«La Guardia Civil hace muy bien su trabajo, son unos celosos guardianes de la seguridad de las armas»

Al contrario de lo que sucede con otras licencias, para conseguir la «B», no es necesario llevar a cabo ningún examen práctico, sólo un psicotécnico. «Se conceden muy pocas, pero no hay ni curso previo, ni examen ante la guardia civil », lamenta López. «Incluso existe una limitación de 100 cartuchos por año, de tal manera que tampoco resulta fácil el practicar». No obstante, subraya: «La Guardia Civil hace muy bien su trabajo, son unos celosos guardianes de la seguridad de las armas».

La región que cuenta con un índice más alto de este tipo de licencias es Madrid, con una pistola o revolver por cada 235 habitantes. Por detrás se encuentra Ceuta (una por cada 263) y Murcia con una por cada 290.

Cómo conseguir una licencia

Para poseer un arma en España es necesario no contar con antecedentes penales y cumplir distintos requisitos en función del tipo de licencia. En el caso de la «A» (militares, cuerpos de seguridad del Estado…), no es necesario pasar ningún tipo de prueba ya que el permiso va ligado al cargo. «En seguridad pública van intrínsecamente con la actividad. Los funcionarios en la oposición deben superar las pruebas y después en la academia correspondiente realizarán los ejercicios teóricos y prácticos pertinentes», apunta Sansanoli.

Por su parte, para conseguir una tipo «D» o «E» (caza mayor y menor, respectivamente) el solicitante deberá tener un permiso de caza, para posteriormente acudir al Servicio de Intervención de Armas de la Guardia Civil donde será necesario pasar dos exámenes: uno teórico y otro práctico. «La dinámica de las pruebas pueden ser muy similares a las del examen de conducir. Son asequibles si eres una persona normal, pero claro, hay que estudiar», señala Prieto.

«Hay que pasar un examen teórico sobre el manejo de las armas y sobre las especies protegidas. Esto se hace así porque si hay algún accidente cinegético, en el que se mata a algún animal que no se debía, se puede sancionar al cazador porque ha pasado un examen en el que ha demostrado que sabe que hay ciertas especies cinegéticas que no puede disparar bajo ningún concepto», explica López.

Una vez se superan las pruebas, la Guardia Civil expide una notificación que certifica la aptitud para el manejo del arma solicitada, pero antes es necesario presentar el certificado de antecedentes penales, un justificante de empadronamiento, un certificado de aptitudes psicofísicas expedido por un centro oficial y la inscripción al coto de caza. Tras estos trámites, el solicitante ya podrá contar con la licencia, a no ser que el interventor de armas opine lo contrario.

«Aparte de todos los trámites, la concesión de la licencia está también sujeta al interventor de armas, que si por el motivo que sea no ve adecuado concesión, la puede denegar sin dar más explicaciones», explica Prieto. «Por ello, no es que tener un arma sea más o menos difícil, es que hay personas que no pueden tenerla de ninguna manera si el interventor no lo ve adecuado».

Por su parte, para la «Licencia F», las federaciones deportivas organizan cursos para los interesados en los que se les instruye de forma teórica y práctica en torno a la disciplina del tiro, el tiro de precisión… Al final, se les hace un examen teórico y uno de tiro. «Los requisitos para conseguir la licencia F son los más completos, ya que cuenta con formación, además de la prueba psicotécnica y el examen práctico y teórico», afirma López.

Asimismo, las obligaciones ligadas a la tenencia de armas se extienden no sólo a su uso sino también a la manera en que se deben custodiar éstas. Desde el ministerio de Interior se establece que a la hora de guardarlas deben encerrarse en cajas fuertes o armeros autorizados, con las medidas de seguridad necesarias aprobadas por la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil, que podrá comprobarlas en todo momento.

Las licencias de armas de caza tienen una vigencia de cinco años. Una vez pasado ese plazo, hay que renovarla, para lo que es obligatorio pasar de nuevo todas las pruebas.

En pie de guerra

A raíz de los atentados de París, la Comisión Europea ha reabierto el debate sobre las armas, algo que ha puesto en pie de guerra tanto a usuarios como a asociaciones. La propuesta Europea pretende prohibir armamento de la ‘categoría B7’, es decir, “armas semiautomáticas para uso civil que parecen armas con mecanismos automáticos”.

De aprobarse la ley, es imposible saber a cuántos usuarios de armas afectaría en nuestro país ya que en España no se segmentan los datos con ese nivel de detalle. «Se verían afectados entre el 40%-50% de los rifles de la categoría D (Armas largas rayadas caza mayor). Si en el último anuario del ministerio del interior, el correspondiente al 2014, se contabilizaban 322.821 armas, estaríamos hablando de una confiscación de entre 129.000 y 161.000 rifles», aseguran desde la Asociación Nacional del Arma (ANARMA).

Este diario se ha puesto en contacto con la Guardia Civil para saber cómo influiría la normativa en España si finalmente se aprobara, sin embargo, desde el organismo han declinado hacer

«No tiene ningún sentido limitar el número de armas legales para luchar contra el crimen organizado que utiliza armas ilegales».

ninguna valoración.

«No tiene ningún sentido limitar el número de armas legales para luchar contra el crimen organizado que utiliza armas ilegales. No voy a utilizar el argumento que tiene tanta aceptación en EEUU de que no se puede estar desarmado frente al crimen, pero no tiene ningún tipo de conexión el prohibir armas reglamentadas, para que los criminales dejen de tener armas ilegales», reflexiona López.

«Los que tenemos armas estamos desamparados. Hay una cosa que se llama principio de confianza legítima, nosotros confiamos y hacemos unas inversiones muy grandes (de más de 1000 euros por cada tipo de arma), si cambia la normativa, tendremos que depositar el arma para chatarra, nos las confiscarán, sin más», lamenta.