Acto electoral de Marta Rovira para las elecciones catalanas del 21D ayer en Tarrasa
Acto electoral de Marta Rovira para las elecciones catalanas del 21D ayer en Tarrasa - Efe

Elecciones Cataluña 21DERC radicaliza su discurso para frenar el avance de Puigdemont

Los republicanos entrar en pánico tras un sondeo que les coloca terceros en las elecciones de Cataluña del 21-D

BarcelonaActualizado:

Ni contra España ni contra el 155. La lucha más encarnizada en esta campaña electoral catalana se está produciendo entre los dos partidos que aspiran a detentar la hegemonía del independentismo: el PDECat y ERC. Si hace apenas dos semanas la victoria de los republicanos se daba tan por segura como la catástrofe electoral para los herederos de CDC, los sondeos están detectando un muy potente trasvase de votos a favor de la lista encabezada por Carles Puigdemont. Del mismo modo, la primera plaza ya no está asegurada, amenazada en primer lugar por la consolidación de Inés Arrimadas, candidata de Ciudadanos. Un cataclismo para el rupturismo si ello va acompañado de la pérdida de su mayoría en el Parlament.

El pánico en ERC es evidente, lo que ha propiciado un notorio cambio de estrategia ante las elecciones de Cataluña del 21D: de la renuncia a la unilateralidad y el gradualismo que se recoge en su programa electoral se ha pasado a defender de nuevo la opción de ruptura en caso de que, se asegura, fracase el diálogo con el Estado. Del mismo modo, y con el candidato de ERC, Oriol Junqueras, en prisión preventiva, la formación republicana se ha visto obligada a recurrir a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, para tratar de levantar una campaña que, con Marta Rovira como cabeza visible, ha ido perdiendo fuelle día a día. Se han disparado todas las alarmas.

Cambio de tendencia

El giro es tan evidente como el hecho de que trastoca de arriba a abajo la estrategia de los republicanos, que han pretendido cultivar la imagen de un Junqueras beatífico, presidenciable, tratando de ocupar el espacio central del nacionalismo frente a un PDECat -concretamente Puigdemont- desplazado hacia el irredentismo.

Si antes de la fallida declaración de independencia y de la aplicación del 155 esta estrategia parecía estar funcionando -así lo apuntaban de manera sólida todos los sondeos-, los acontecimientos posteriores han alterado esta tendencia. La conformación de la lista de Junts per Catalunya, la escapada belga y una estrategia de tipo presidencialista en torno a un Puigdemont de tintes épicos están produciendo un efecto de vasos comunicantes entre los dos partidos independentistas a favor del exmandatario fugado. Los republicanos retroceden. Puigdemont y su lista avanzan ante las elecciones catalanas del 21D.

En el contexto de posible cambio de hegemonía secesionista ERC ha virado de nuevo hacia el unilateralismo

Ayer mismo, una encuesta interna de JpC filtrada a Rac1 arrojaba un resultado insólito. Por un lado, Ciudadanos ganaría los comicios con entre 32 y 35 diputados, mientras que la segunda posición sería para Puigdemont (30-22), seguido por Oriol Junqueras (29-32). La CUP, por su parte, obtendría entre 9 y 11, lo que permitiría al independentismo incluso ampliar su actual mayoría de escaños en el Parlament. El escenario ansiado por JpC, claro. La paradoja es que lo haría con Ciudadanos como primera fuerza de la cámara. La misma encuesta da al PSC entre 16 y 18 escaños, a los «comunes» entre 8 y 10, y al PP entre 3 y 6.

Es en este contexto de posible cambio de hegemonía en el campo secesionista en el que ERC ha virado de nuevo hacia el unilateralismo. Ayer, la número 2 de ERC, Marta Rovira, retomaba de nuevo el camino de la amenaza para replicar al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, instándole a aceptar una «negociación» con la Generalitat tras las elecciones de Cataluña del 21-D si no quiere que el soberanismo aplique la vía unilateral a la independencia.

Lo explicó en un acto de campaña de ERC en Terrasa (Barcelona), y después de que el presidente Rajoy, durante los Desayunos Informativos de Ep en Madrid, afirmase no entender en qué consistía la unilateralidad. «En España la ley se cumple y así va a seguir siendo», afirmó el presidente. «Al señor Rajoy, sólo decirle una cosa: si no quiere que exista la vía unilateral, lo que tiene que hacer es no levantarse de la mesa de negociación», contestó Rovira. ERC acusó en esta línea al presidente de ser él quien toma «decisiones unilaterales de costes nefastos». Rovira citó la intervención de las finanzas de la Generalitat, la cargas policiales del 1-O y la aplicación del artículo 155 de la Constitución. En la misma línea de lo expresado por Forcadell y Antoni Castellà este fin de semana, Rovira aseguró que ofrecerá diálogo al Gobierno si gana, pero advierte de que por este diálogo no renunciará a sus postulados si los comicios avalan su proyecto: «No vamos a renunciar a la negociación, como no vamos a renunciar a defender a los ciudadanos y a los mandatos que salgan de las urnas». Lo tomas o lo dejas. ERC regresa a los días previos a la declaración de independencia.

La CUP amenaza

Los terceros en discordia en el campo soberanista son la CUP, que asisten atónitos a los bandazos de sus hasta ahora socios. Jordi Salvia, número cinco de la candidatura antisistema, dijo confiar en que ERC no esté defendiendo en campaña la vía unilateral tras las elecciones por interés electoralista. «Este país ha decidido que quiere implementar una república», apuntó el «cupero», que volvió a reclamar la constitución de un frente por la ruptura. El candidato de la CUP, Jordi Riera, manifestó ayer que no apoyarán a ningún partido que no se tome en serio la ruptura. Las condiciones están claras: implementación de la república catalana y desobediencia.