Miembros de Arran, organización juvenil vinculada a la CUP, rodean la sede de Cs en Barcelona
Miembros de Arran, organización juvenil vinculada a la CUP, rodean la sede de Cs en Barcelona - EFE

Los radicales lanzan señuelos en la web para probar la reacción policial

La aplicación efectiva del 155 será el hito que dará paso a la acción violenta en las calles

MadridActualizado:

«Tienen experiencia, no son unos pardillos y se han preparado». Fuentes policiales consultadas por ABC advierten de que la organización del movimiento secesionista catalán es bastante más sofisticada de lo que parece a primera vista. «En este momento les interesa dar una imagen de gente pacífica que hasta ahora les ha dado buen resultado, así que salvo sorpresa de última hora no habrá incidentes este fin de semana; otra cosa es lo que pueda ocurrir cuando la aplicación de 155 sea efectiva», añaden.

Una de las cosas que más llama la atención de los investigadores es la preparación de los secesionistas en la utilización de las redes sociales y de todos los recursos de internet. Lo demostraron cuando la Guardia Civil echó por tierra una y otra vez sus páginas del referéndum ilegal y ellos iban sustituyéndolas por otras con enorme rapidez; y continúan haciéndolo ahora, lanzando señuelos en la web de supuestas movilizaciones violentas «creemos que para estudiar cómo reaccionan las Fuerzas de Seguridad».

Así ha sucedido ya en varias ocasiones, en las que a través de teléfonos móviles que no se corresponden con individuos del movimiento secesionista se convocaban acciones como cortes de carretera o acoso a edificios oficiales. «Cuando los agentes llegaban allí se comprobaba que no había nada de nada, pero para los investigadores es evidente que buscaban comprobar la capacidad de respuesta».

Las fuentes policiales consultadas explican que no sería extraño que tras la aplicación del 155 los independentistas intentaran crear una «administración virtual» para intentar burlas las consecuencias de esa decisión del Gobierno central: «No es previsible que los ciudadanos vayan a pagar a esa Generalitat paralela impuestos con bitcoin (moneda virtual) para no hacerlo al Estado, pero sí tendría capacidad para movilizar a los ciudadanos en función de sus intereses», explican.

Estado represor

En lo que coinciden todas las fuentes consultadas es en que por el momento no les interesa perpetrar acciones violentas porque piensan que con este perfil pacifista, en el que dejan caer toda la acción supuestamente represora en el Estado, la opinión pública internacional puede ponerse de su parte. «Lo tienen perfectamente estudiado y nada les gustaría más que tener un héroe», aseguran esos medios.

Por ello es poco probable que haya incidentes en los próximos días, a pesar de lo cual se ha puesto en alerta a todos los agentes de la Policía para evitar sorpresas. En este sentido hay informaciones no contrastadas en el sentido de que miles de antisistema de varios países podría aprovechar la situación actual para provocar incidentes en Cataluña. ABC publicó en su momento informes policiales en los que se destacaba que Barcelona había sido elegida por estos grupos radicales como «laboratorio de pruebas» y todas las precauciones que se adopten son pocas.

Sin embargo, ese pacifismo meramente táctico que se vive en la actualidad puede saltar en pedazos en el momento en que la aplicación del 155 sea firme y la Generalitat se quede sin margen de maniobra. «En el momento en que se den cuenta de que el Estado se ha impuesto será cuando los grupos de jóvenes antisistema, que por ahora están embridados por sus hermanos mayores de la CUP, previsiblemente cambien de estrategia».

Fuentes de la investigación aseguran que en la vanguardia de esos «borrokas, porque también de ese perfil hay en Cataluña, estará en primer lugar Arran. En ese escenario la CUP se moverá en la sombra, pero intentará evitar que se la identifique con los alborotadores porque tiene muy presente lo que le sucedió a Batasuna y quiere evitar ese riesgo. Pero sin duda controlarán los movimientos de sus jóvenes cachorros».