CATALUÑA

El ala radical del PDECat se hace con los Mossos d'Esquadra de cara al referéndum

Los acuerdos entre Zoido y Jané de esta semana jugaron en contra del segundo

El nuevo conseller de Interior, Joaquim Forn, saluda a Puigdemont en la toma de posesión
El nuevo conseller de Interior, Joaquim Forn, saluda a Puigdemont en la toma de posesión - EFE

Puigdemont no quiere riesgos de cara al 1 de octubre y para ello sitúa al frente de los Mossos d’Esquadra a uno de los representantes más radicales del ala dura del PDECat. Independentista sin complejos y activista en su juventud, Joaquim Forn dejó claro, ayer mismo en su toma de posesión, para qué ha sustituido a Jordi Jané: garantizar que los Mossos d’Esquadra faciliten que el referéndum ilegal, anunciado por la Generalitat, se desarrolle «con normalidad», como en todas las citas electorales, advirtió.

El nuevo consejero de Interior indicó que los agentes de la Policía autonómica jugarán un papel habitual como en «cualquier tipo de elección, para que se pueda desarrollar una jornada electoral con toda la tranquilidad» y que los ciudadanos puedan ir a votar «con seguridad» el próximo 1 de octubre. «Es lo que han hecho siempre los Mossos d’Esquadra y cualquier policía», añadió, ante Albert Batlle, director de los Mossos, y Josep Lluís Trapero, mayor del Cuerpo policial.

En relación al equipo que le acompañará en la Consejería, Forn no descartó llevar a cabo cambios entre los altos cargos del departamento, aunque pidió unos días para «aterrizar».

Bien visto por los Mossos

Nada más conocer el nombre del nuevo consejero de Interior, los principales sindicatos de los Mossos d’Esquadra dieron la bienvenida a Forn destacando de él que es conocedor de las problemáticas internas de los Cuerpos policiales, al haber sido el máximo responsable de la Guardia Urbana de Barcelona entre 2011 y 2015.

Una experiencia que desde los sindicatos consideran le será útil para dirigir una de las carteras autonómicas más difíciles, sensibles y cercanas a la ciudadanía en situaciones normales, y con más razón en estos momentos de tensión política.

ERC y la CUP no perdonaron al ex consejero de Interior ni la celebración ni los resultados de la Junta de Seguridad, celebrada ocho años después
Sin embargo, también le pidieron que deje a un lado la «politización» para con la Policía. Así lo hicieron público Valentín Anadón, portavoz de Fepol; Toni Castejón, portavoz del SME, y David Miquel, portavoz del SPC. En este sentido, fuentes de los Mossos consultadas por ABC señalaron que «ni un solo agente llevará a cabo un acto ilegal», ni ahora, ni el próximo 1 de octubre, ni en el futuro, y recordaron que «no existe la obediencia debida ante un superior que intenta imponer acciones contra la legalidad».

Por otro lado, fuentes de la máxima solvencia consultadas por ABC destacaron que en la destitución fulminante de Jordi Jané ha sido determinante, además de su estilo moderado, la buena relación que mantenía con el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido. Ese buen clima culminó esta misma semana con la celebración en Barcelona de la Junta de Seguridad, que no se había reunido en los últimos ocho años.

La sola celebración de ese encuentro, que fue provocado en el Gobierno para dejar claro su deseo de acercamiento al sector más moderado del ejecutivo de Puigdemont, provocó un fuerte malestar en ERC y en la CUP, que lo consideraron una provocación en un momento como este. Pero la indignación entre los radicales creció por los buenos resultados de ese encuentro, en el que se daba luz verde a algunas de las aspiraciones más importantes de los Mossos d’Esquadra, como su presencia en el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (Citco), en la mesa de evaluación de la amenaza terrorista o en el grupo de trabajo de colaboración policial a nivel europeo (Europol).

A la expectativa

Las fuentes consultadas admiten que la destitución de Jané supondrá, inevitablemente, un retraso en la puesta en marcha de estas medidas porque será necesario antes ver qué tipo de decisiones toma el nuevo responsable de la Consejería de Interior.

Las relaciones en el Citco, en la mesa de evaluación de la amenaza terrorista o en los grupos de trabajo de Interpol deben estar presididas por la lealtad mutua entre sus distintos miembros, lo que resulta incompatible con la eventual utilización de los Mossos para fines políticos que, además, están fuera de la legalidad vigente.

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