Putin, en su conferencia de hoy en Sochi
Putin, en su conferencia de hoy en Sochi - AFP

Putin cree que el problema catalán viene por el «doble rasero» de Europa con la independencia de Kosovo

El dirigente ruso también cree que el problema de Cataluña debe resolverse en el marco de la legalidad española

Corresponsal en MoscúActualizado:

A juicio del presidente ruso, Vladímir Putin, «¿Quién podía esperar hace poco que la cuestión del estatus de Cataluña, que tiene ya una larga historia, pudiera desembocar en una grave crisis política?». «Esto demuestra hasta qué punto puede ser frágil la estabilidad en un Estado próspero y consolidado», advirtió ayer Putin en Sochi en el marco del foro de debate político del Club de Valdái.

El máximo dirigente ruso considera que tal situación es resultado del «doble rasero» demostrado por Europa. Según su opinión, «a ojos de algunos de nuestros socios, hay luchadores legítimos por la independencia y la libertad –en alusión a Kosovo– y hay separatistas que a los que no se les reconoce la defensa de sus derechos ni siquiera cuando lo hacen por medios democráticos».

«Este tipo de doble rasero es muy nocivo para el desarrollo del continente europeo», alertó Putin y recordó que «la Unión Europea apoyó la independencia de Kosovo –no reconocida por Moscú ni tampoco por Madrid– (...) para complacer a Washington». Kosovo tampoco ha sido reconocido por Chipre, Eslovaquia, Grecia y Rumanía.

«Lla Unión Europea apoyó la independencia de Kosovo –no reconocida por Moscú ni tampoco por Madrid– (...) para complacer a Washington»
Vladímir Putin, presidente de Rusia

El jefe del Kremlin dijo además que «cuando Crimea declaró su independencia, cuyo fundamento fue un referéndum sobre su incorporación a Rusia, no gustó» en Occidente. Aquella anexión y la implicación de Rusia en la guerra en el este de Ucrania son la causa de las sanciones que sufre Moscú de parte de la UE, Estados Unidos, Canadá, Japón y otros países. El presidente ruso deploró también el «júbilo» que provocó en su día en Occidente «la desintegración de una serie de estados en el este de Europa», en referencia a las desaparecidas Unión Soviética y Yugoslavia.

Putin, no obstante, afirmó que «todo lo que está sucediendo en Cataluña es un asunto interno de España y debe solucionarse en el marco de la ley española de acuerdo con sus tradiciones democráticas». Es la primera vez que el mandatario ruso se pronuncia sobre la crisis catalana, aunque su portavoz, Dmitri Peskov, y el Ministerio de Exteriores ruso ya se habían posicionado en cuanto a que se trata de un asunto interno de España y, como tal, debe resolverse dentro de su sistema legal. No obstante, la Cancillería rusa advertía en un comunicado que «existe la posibilidad de un grave deterioro de la situación en Cataluña (...) con manifestaciones y enfrentamientos».

Rusia, que aplastó a sangre y fuego el separatismo en Chechenia, en dos cruentas guerras con decenas de miles de muertos, reconoció después las independencias de Osetia del Sur y Abjasia, territorios que la ONU considera parte de Georgia, y auspició el «derecho a la autodeterminación» de Crimea. Instiga también el separatismo en las regiones ucranianas de Donetsk y Lugansk.