Jorge Moragas y Aitor Esteban, en el Congreso de los Diputados
Jorge Moragas y Aitor Esteban, en el Congreso de los Diputados - JAIME GARCÍA

El pulso del PNV amenaza con retrasar los Presupuestos

Albert Rivera ya pide la abstención del PSOE «en un momento crucial para España»

MadridActualizado:

El acuerdo que el Gobierno y el PNV alcanzaron para las cuentas públicas de 2017 tenía un marcado componente plurianual. Es decir, los compromisos de inversiones se desplegarían a lo largo de varios años, dando a entender que su apoyo en los ejercicios venideros estaba encarrilado. Pero la inestabilidad generada por el conflicto catalán se está extendiendo.

La pasada semana, desde el Gobierno se anunciaba que se retrasaba una semana la aprobación en Consejo de Ministros del proyecto de Presupuestos para el próximo año. Estaba previsto que se aprobasen el pasado viernes. Desde el Ejecutivo se trasladaba que el apoyo del PNV «todavía no está cerrado» y los nacionalistas vascos señalaban incluso que la negociación ni siquiera había empezado. Ayer, el portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Aitor Esteban, advertía al Gobierno de que si «se excede en las medidas» y no «encauza» las situación «no se dan las circunstancias para hablar».

En el imaginario del Gobierno y también en el de Ciudadanos no estaba el quedarse en minoría de cara la votación de las cuentas de 2018. Si había unos presupuestos que prorrogar esta legislatura todos contaban con que fueran los del siguiente curso.

Ante esta eventualidad, las piezas se empiezan a mover y las miradas se centran en Ferraz. Otra vez. Albert Rivera no quiere que la inestabilidad producida por Cataluña afecte a la piedra angular de su estrategia política esta legislatura, que es exhibir las concesiones que es capaz de arrancarle al Ejecutivo. «Ante la posición del PNV relacionando Cataluña con los PGE», el presidente de Ciudadanos pidió ayer al PSOE «que se abstengan y permita que salgan adelante». Rivera considera que gracias a sus medidas estos serán unos Presupuestos «sociales» y demandó su aprobación para mantener la estabilidad «en un momento crucial para España» en el que «nadie entendería que el PSOE fuera el problema», señaló Rivera, con recado incluído para Sánchez: «Solo hace falta que deje de pensar cinco minutos en Podemos y piense en España».

Los tiempos apremian. Según el artículo 134.3 de la Constitución «el Gobierno deberá presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior». Eso significa que deberían aprobarse como tarde el viernes 29 y ser expuestos en el Congreso el sábado. Pero la opción de no respetar este plazo se contempla tanto en el PP como en Ciudadanos, desde donde deslizan que es el PNV a quien le interesa alejar los más posible el anuncio de un acuerdo con el Gobierno del 1 de octubre. Esto no significaría una prórroga automática de las cuentas de 2017. Lo que marca la Constitución en el 134.4 es que los presupuetos se prorrogan si «la Ley de Presupuestos no se aprobara antes del primer día del ejercicio económico correspondiente». Esto es, el 1 de enero. Y desde ambos partidos creen que habría un par de semanas de margen para iniciar la tramitación parlamentaria y cumplir los plazos.