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El pulso de los afines a Puigdemont para controlar el PDECat

El sector crítico quiere poner el partido al servicio del expresidente de la Generalitat de Cataluña

BarcelonaActualizado:

La tensión interna en el PDECat volverá a evidenciarse este sábado, como aperitivo al congreso que el partido celebrará en julio y cuyo objetivo es relanzar la marca de cara a las elecciones municipales de 2019. En el trasfondo está, sin embargo, si el PDECat ha de tener una línea propia (independentista a través de los mecanismos legales) o plegarse definitivamente a las exigencias del expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont (confrontación total con el Estado de Derecho); a lo que se suma una lucha interna por el poder del partido heredero de Convergència.

Marta Pascal, coordinadora general del PDECat, anunció ayer que del 20 al 22 de julio el partido celebrará una asamblea ordinaria para «adaptarse» a los nuevos tiempos políticos en Cataluña. Se renovarán las ideas, pero no las personas, es decir, no se tocará la dirección. Pascal responde así al sector crítico que lideran Miquel Buch -elegido por Quim Torra para gestionar la Consejería de Interior- y Jordi Cuminal -siempre bajo la sombra de Francesc Homs y que estuvo vinculado a la comunicación de la Generalitat y Junts pel Sí hasta 2015-, que llevan semanas dándole vueltas a la estrategia para plantar cara a la dirección del PDECat. El hombre elegido para hacerse con el control de la formación en lugar de Pascal sería Joan Ramon Casals, actual alcalde de Molins de Rei (Barcelona).

Pascal no cede

Pese a la intención de Pascal, que ayer apareció ante la prensa rodeada del aparato del partido (Neus Munté, David Bonvehí, Maria Senserrich, Mercè Conesa y Lluís Font), en una imagen buscada, el Consejo Nacional de este sábado podría abrir la puerta a una renovación de la dirección en la asamblea de julio. Aunque esto es poco probable, apuntan a ABC fuentes oficiales del PDECat, porque Pascal y la dirección controlan las bases y las agrupaciones territoriales, «no es descartable nada pues es cierto que existe riesgo de Puigdemontitis».

Entre las acusaciones a Pascal que el sector crítico desliza está la de no haber sido suficientemente clara en la defensa de la restitución de Puigdemont como presidente de la Generalitat, tras las elecciones del 21-D. El PDECat se ha mostrado a favor de formar un Govern viable y sin ponerlo en riesgo mediante una nueva cita electoral; a diferencia de Puigdemont, que, además, ve superada la etapa de los partidos y prefiere la configuración de plataformas electorales como JpC.

Según han confirmado a este diario fuentes de la dirección del partido, Pascal se ha reunido en los últimos quince días con Buch y Casals, por separado. Se ha intentado llegar a un acuerdo para evitar tensionar más a un partido que «necesita tiempo» para llegar a las elecciones municipales del año próximo con opciones de alcanzar alcaldías y fortalecer la marca (actualmente tiene 14.000 afiliados).

Pero Pascal no estaría dispuesta a ceder a la presión y no piensa dar un paso atrás o al lado, aseguran desde la dirección del PDECat. «Le dijeron que se dedicara a la política institucional, desde el Senado, y dejara al frente del partido a Casals», indican las mismas fuentes. A lo que sí está dispuesta la actual dirección es a integrar a los críticos, que pese a todo están divididos, según reconocen a ABC desde su entorno. Pascal baraja ampliar la dirección ejecutiva de doce a veinte miembros y dar cabida a Casals y a otros miembros del sector que lideran Buch y Cuminal.