Puigdemont, en rueda de prensa desde Alemania
Puigdemont, en rueda de prensa desde Alemania - EFE

Puigdemont traslada de Waterloo a Berlín su cuartel propagandístico

Desde la capital teutona tendrá más proyección mediática y política para sus objetivos

Berlín/BarcelonaActualizado:

En Neumünster (Alemania) le habían ofrecido casa, tanto un simpatizante particular de la causa independentista como un diputado del partido alemán de extrema izquierda Die Linke, pero enseguida quedó claro que esta ciudad de 70.000 habitantes en el norte de Alemania se le quedaba pequeña y la búsqueda de domicilio se extendió con rapidez, primero a Hamburgo y después a Berlín.

Apenas logró cumplir con todo el trámite burocrático para la modificación de las medidas cautelares y salir finalmente de prisión, Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat de Cataluña y acusado de rebelión y malversación por el juez instructor del Tribunal Supremo Pablo Llarena, puso rumbo a la capital alemana anunciando una primera rueda de prensa convocada hoy a media mañana.

Plataforma más efectiva

Berlín, la cocina no oficial de las decisiones europeas, ofrece desde luego al expresidente autonómico de Cataluña una plataforma mucho más efectiva para su mensaje, de modo que, aunque la casa de Waterloo (Bélgica) permanecerá abierta, parte de su equipo está trasladándose ya a orillas del Spree para seguir aquí con el trabajo. Uno de sus allegados explicaba ayer que Puigdemont se trasladaba «por motivos legales» a Berlín, donde la Assemblea Nacional Catalana (ANC), entidad que le respalda como presidente «legítimo» y único candidato posible a la presidencia de la Generalitat, tiene por cierto su sede alemana y le recibió con los brazos abiertos regalándole un ramo de flores.

Antes de emprender viaje, Puigdemont dedicó unas breves palabras a los seguidores que esperaban a la puerta de la prisión y aprovechó la expectación mediática que había despertado su salida de la cárcel para subrayar el perfil «no violento» de sus actuaciones y para hacer «un llamamiento al diálogo» al Gobierno de España que preside Mariano Rajoy. «No hay excusa para que los políticos españoles no empiecen un diálogo para encontrar una solución política a nuestras demandas», dijo, autoproclamándose ante los alemanes como el adalid de la democracia en España.

«Pido la liberación inmediata de todos mis colegas presos en Madrid. Es una vergüenza para Europa tener presos políticos», añadió, reprochando así la no intervención de los gobiernos europeos, poniendo en duda la separación de poderes y el respeto a los derechos humanos. «Ese tipo de democracia está en riesgo en España. Nuestra lucha es también por la democracia, no solo por la autodeterminación, y esa lucha es también relevante para Europa».

Junto a él, su abogado Wolfgang Schonburg cantaba victoria. «La imputación de rebelión está definitivamente descartada», aseguró, tras conocerse que la Fiscalía alemana no presentará ni recursos ni alegaciones a las decisiones tomadas por el tribunal regional de Schleswig-Holstein y elevando el nivel de la apuesta. «Ahora la lucha jurídica continúa. Estamos seguros de que podremos persuadir al tribunal de que declare también inadmisible el cargo de malversación de fondos públicos. Entonces, y no antes, culminará el proceso», retó poniendo también rumbo a Berlín.

Ya por la tarde, volvió el Puigdemont de los últimos meses, que vive pegado a las redes sociales de internet. Fue a través de su cuenta de Twitter desde la que envió otro mensaje -de audio- alentando a sus seguidores a no desfallecer y aseguró que, frente al Gobierno de España: «Venceremos».

«Dentro de la Constitución»

Pero mientras Puigdemont abandonaba triunfal la cárcel de Neumünster, en la capital alemana los portavoces de los Ministerios implicados reiteraban la posición del Gobierno de Alemania, ajena a las tesis de intermediación internacional y de las carencias democráticas en España. «Los tribunales confían los unos en los otros y cooperan entre sí, eso es algo que no tiene que ser flanqueado por contactos políticos», dijo el portavoz de Exteriores, Rainer Breul, que añadió que confiaba en que «los diputados del Parlamento de Cataluña sean capaces de designar pronto un nuevo gobierno autonómico dentro de la Constitución que pueda encontrar una solución al conflicto junto al Ejecutivo español».