Puigdemont, firma la propuesta de declaración de independencia la pasada semana en el Parlament - INÉS BAUCELLS

Independencia CataluñaPuigdemont se apoya en claras mentiras en su respuesta a Rajoy

El presidente de la Generalitat basa su argumento en datos fuera de contexto

BarcelonaActualizado:

La carta remitida por Carles Puigdemont a Mariano Rajoy -respondiendo al primer requerimiento de este para aplicar el artículo 155 de la Constitución- contiene afirmaciones y referencias documentales que no se ajustan a la realidad y que el presidente de la Generalitat pide que asuma el presidente del Gobierno. A continuación se detallan cuatro de las propuestas de Puigdemont que no se ajustan a los hechos.

«Clara mayoría» independentista el 27-S

«(En) las últimas elecciones al Parlamento de Cataluña donde una clara mayoría, un 47,7%, votó fuerzas independentistas, y donde las fuerzas explícitamente contrarias a ella obtuvieron un 39,1%»

Según Puigdemont, en las elecciones del 27 de septiembre de 2015 la suma de Junts pel Sí (JpS) y la CUP, el 47,8% de los votos (y no el 47,7% como señala en la misiva), fue mayoritaria a la suma de los votos de los partidos contrarios a la secesión ya que no incluye a Podemos y sus socios. Sin embargo, Cs, PSC, CSQP (con Podemos) y PP suman el 48,05% de los votos, según los datos oficiales del Parlamento de Cataluña. CSQP siempre se ha considerado a favor de un referéndum independentista pero partidario de mantener los lazos con el resto de España. Esta tesis de la victoria del secesionismo el 27-S fue desmentida, la misma noche electoral, por la CUP que admitió que el «plebiscito» -planteado así por el independentismo, aunque fueron unas elecciones autonómicas- se había perdido.

Los catalanes, a favor de un referéndum

«Un 80% de los ciudadanos viene manifestando reiteradamente la voluntad de decidir su futuro político votando en un referéndum acordado»

Uno de los mantras más utilizados por el movimiento independentista es que un 80% de los catalanes quiere que en Cataluña se celebre un referéndum de autodeterminación. Si bien se utiliza el subterfugio del «derecho a decidir», el dato del 80% es una invención basada en una encuesta de hace años y que cuando se ha podido «decidir», como el 9 de noviembre de 2014, apenas llegó al 37% de participación -contando las papeletas los propios partidarios de una de las opciones de la consulta-.

Charles Michel apoya la mediación

«Declaraciones del primer ministro de Bélgica, señor Charles Michel, a favor de una mediación»

Michel, en una entrevista para el diario belga «Le Soir», señaló que «solo si constatáramos un fracaso definitivo del diálogo habría que plantearse la cuestión de una mediación internacional o europea». Las declaraciones de Michel se utilizan desde el Palacio de la Generalitat para apuntar que existen gobiernos extranjeros que defienden su tesis. Sin embargo, la realidad es que ni un solo Ejecutivo de la Unión Europea o de occidente se ha posicionado al lado de Puigdemont, y lo dicho por Michel no es más que un canto de sirenas, enmarcado en la legalidad constitucional. De hecho, el único apoyo internacional a nivel político de la causa independentista en los últimos días es el del eurodiputado finlandés de extrema derecha Jussi Halla-aho.

La ONU urge al diálogo

«Expertos de la ONU urgen a un diálogo político para calmar la tensión en Cataluña tras el referéndum»

El 4 de octubre, dos «expertos» de la ONU emitieron un comunicado pidiendo «diálogo». David Kaye y Alfred de Zayas añadieron que el Gobierno «parece violar derechos individuales fundamentales». Kaye y De Zayas no hablaban en nombre de la ONU -ni forman parte de ella- y, como con el apoyo del eurodiputado finlandés, se escondió que De Zayas es un «experto» antisemita, denunciado por ONU Watch.