Pedro Sánchez, secretario general del PSOE
Pedro Sánchez, secretario general del PSOE - JAIME GARCÍA

El PSOE cierra hoy filas con Sánchez y prepara los próximos pasos tras apoyar el 155

Esta mañana se celebra el primer Comité Federal de la nueva etapa precedido de una reunión de todos los dirigentes territoriales. También se pondrá el foco en Miquel Iceta, que hablará después del secretario general.

MaadridActualizado:

El PSOE celebra hoy la primera reunión del Comité Federal en la nueva etapa tras la reelección de Pedro Sánchez como secretario general. El máximo órgano del partido entre congresos no se celebr desde comienzos de abril y para convocar las primarias. Siete meses después Sánchez podrá mostrar la foto de un PSOE que puede presumir de controlar de un modo que nadie habría previsto. Su estrategia en Cataluña será hoy ratificada por el partido, pero también sobrevolará en el ambiente la necesidad de avanzar para despejar la sensación de un partido próximo al PP.

Lo más parecido a la oposición interna que se encuentra Sánchez a día de hoy es el recuerdo de los grandes barones del partido y de Susana Díaz, que siguen en sus puestos. Su permanencia al frente de sus territorios, pese haber tenido que pelear su reelección en primarias, menos Díaz, con candidatos afines a Ferraz socavando su apoyo interno, es lo más parecido a la oposición interna en estos nuevos tiempos.

Pero precisamente lo que mejor refleja que Sánchez gobierna en estos momentos el partido sin oposición es que ha librado la grave crisis del desafío catalán y su acuerdo con Rajoy para apoyar la aplicación del artículo 155 sin haber convocado al máximo órgano del partido. Es cierto que la de este fin de semana es la primera fecha en la que se puede reunir siendo completa su renovación, porque hasta el fin de semana pasado se celebraron congresos regionales en los que se eligieron una parte de los delegados de cada territorio. Pero también es cierto que antes de que la renovación fuese completa Ferraz había puesto en alerta a todos los integrantes de estos órganos ante la eventualidad de una convoctoria inmediata que finalmente no se produjo.

Sánchez no lo ha necesitado. Y ha logrado un clima de cohesión interna en torno al modelo territorial, precisamente lo que más hostilidades contra él levantó en su día. Los principales personajes son los mismos que en aquel fatídico 1 de octubre de 2016 que terminó con la dimisión de Pedro Sánchez. Los más de 300 integrantes del Comité Federal se reunirán hoy de forma excepcional en Alcalá de Henares. Y cuando todos ocupen sus sillas el panorama que Sánchez verá delante de sí será muy distinto del que forzó su caída hace ahora 13 meses.

Su rotunda victoria en las primarias le permitió imponer una lista de miembros al Comité Federal mayoritariamente plagada de afines, y en la que por primera vez se incumplía la norma no escrita de incluir a los vicesecretarios generales y secretarios de Organización. En los congresos regionales posteriores también ha logrado incorporar a muchos afines en las delegaciones que se congregarán cada vez que el órganos se convoque.

La reunión de esta mañana arrancará a mediodia con un discurso en abierto del secretario general. Y en esta ocasión Sánchez ha querido que le suceda en el uso de la palabra el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, para quien Ferraz busca el máximo respaldo de cara a las elecciones del 21 de diciembre. Después comenzará la parte a puerta cerrada en la que en Ferraz no esperan nada que no permita vender la jornada como un cierre de filas con el secretario general.

Pero el plato fuerte de la jornada vendrá antes, cuando los líderes territoriales del partido se reúnan para constituir el Consejo de Política Federal, que presidirá el extremeño Guillermo Fernández Vara. Será el espacio en el que los barones se expresen, pero tampoco se espera que ninguno disienta de la estrategia del secretario general. En ese órgano Sánchez también ha logrado cambiar las tornas y gozará de mayoría. Los grandes barones siguen ahí. Susana Díaz (Andalucía), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Ximo Puig (Comunidad Valenciana), Guillermo Fernández Vara (Extremadura) y Javier Lambán (Aragón). Pero ya no son un bloque homegéneo y Ferraz presume de haber mejorado la relación con ellos de forma indicidual.

Son las principales federaciones del partido, pero Sánchez le ha dado la vuelta a su presencia orgánica al ganar para su causa al resto de federaciones. Miquel Iceta (PSC) sigue siendo su apoyo más importante, pero en los procesos de renovación internos que ha vivido el partido lo más relevante ha sido la elección de José Manuel Franco como líder de los socialistas madrileños. La siempre convulsa federación madrileña se ha unido entorno a la figura de consenso que representa Franco, que siendo de la máxima confianza de Sánchez ha agrupado en torno a sí a personalidades del partido que apoyaron a Susana Díaz y a Patxi López. El líder del PSOE cuenta además con la lealtad de los nuevos barones de la Rioja (Francisco Ocón), de Cantabria (Pablo Zuloaga), Galicia (Gonzalo Caballero), Murcia (Diego Conesa), Asturias (Adrián Barbón) y Canarias (Ángel Víctor Torres).

Sánchez mantiene de su lado al líder de Castilla y León (Luis Tudanca), María Chivite (Navarra), a la líder del PSE (Idoia Mendía) y a la presidenta de Baleares (Francina Armengol). Aunque estas dos últimas defienden con menos fervor que los otrora enemigos de Sánchez la estrategia en Cataluña que ha llevado a la aplicación del 155, más impopular en sus territorios. Armengol, que gobierna con los econacionalistas de MES, será de las voces que más peros pongan al rumbo actual.