José Manuel Barreiro y Javier Arenas, acceden ayer a la reunión del PP en el Senado - EFE

El PP prepara con Montoro enmiendas sociales a los Presupuestos para descolocar al PSOE

Revisan los 70 millones de las enmiendas aceptadas al PNV y retan al nuevo ministro de Hacienda a defender las cuentas en el Senado

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Ni un día de tregua. El Partido Popular está dispuesto a ponerle las cosas lo más difícil posible al Gobierno que ha bautizado como «Frankenstein», y después de un fin de semana dedicado a lamerse las heridas de la moción de censura, el contraataque ya está en marcha. La primera oportunidad la tienen en el Senado, donde se tramitan los Presupuestos de 2018 que el PSOE despreció en el Congreso y que ahora, en el Gobierno, asume por completo.

De entrada, el PP, con la ayuda de Cristóbal Montoro, reconvertirá las concesiones que hizo al PNVen un paquete de enmiendas sociales, pero también en inversiones dirigidas a otras comunidades autónomas, con lo que tratarán de poner en un serio aprieto a los socialistas y a sus socios cuando las cuentas vuelvan al Congreso. En principio, el PP estudia suprimir inversiones pactadas con el PNV por valor de 70 millones, como mínimo. Es el «extra» que ganó el partido vasco en la negociación última en el Congreso.

El PNV arrancó al Gobierno de Rajoy inversiones «récord», por valor de 540 millones de euros, en el País Vasco –unos 300 millones comprometidos el año anterior, para las obras del AVE vasco–, más la subida de las pensiones, como factura por su apoyo a los Presupuestos, que iban a dar estabilidad a España hasta 2020. Ahora, el PP considera que los nacionalistas vascos han roto «de forma unilateral» el acuerdo presupuestario, y por tanto se siente con las manos libres para «mejorar» los Presupuestos y atender el interés general con enmiendas de contenido social, según explicó ayer el portavoz del Grupo Popular en el Senado, José Manuel Barreiro.

Fuentes populares explicaron a ABC que el Grupo del Senado se está dirigiendo al partido en todas las comunidades para pedirle propuestas de enmiendas territoriales, que sustituyan inversiones pactadas con el PNV.

Los populares no pretenden vetar los Presupuestos, ni total ni parcialmente, y tampoco quieren tocar las partidas de las pensiones. Pero estudian la manera de transformar las inversiones obtenidas por el PNV en gasto social que beneficie a todos. El PP tampoco se olvida de otro de los socios presupuestarios que le «traicionaron» en la moción de censura, con un voto afirmativo a la candidatura de Pedro Sánchez: Nueva Canarias. El acuerdo que firmó Rajoy con este partido también se revisará.

La mayoría absoluta del PP en el Senado le permite introducir cualquier cambio en la Cámara Alta, que luego tendría que ser votado de nuevo en el Congreso. Es aquí, en la Carrera de San Jerónimo, donde el PSOE, y sus socios, tendrán que retratarse, hasta el punto de decidir si defienden los Presupuestos originales de Rajoy, y rechazan las enmiendas sociales y territoriales de la Cámara Alta.

De momento, el PP ha usado su mayoría para ampliar el plazo de enmiendas parciales en el Senado, que vencía ayer por la tarde. Tendrán hasta el próximo lunes para decidir qué concesiones concretas de las que hicieron al PNV quieren tocar ahora. Además, los populares han forzado el aplazamiento del debate de totalidad de los Presupuestos en el Senado, previsto para hoy, y que finalmente se llevará a cabo el martes 12.

De esta manera intentan lograr que el nuevo ministro de Hacienda socialista se vea obligado a acudir al Pleno a defender unos Presupuestos, que Sánchez denigró en su día. «Esto no es una revancha, lo que sí hay es una hipocresía tremenda por parte del PNV», advirtió el portavoz del PP en el Senado.

El PP vasco echa cuentas

Además de la intervención de Montoro, el PP vasco está liderando el «peinado»del proyecto económico para señalar las enmiendas susceptibles de revisión. En el equipo de Alfonso Alonso descartan que se ponga en cuestión inversiones «nucleares», como el AVE vasco o la relativa al aeropuerto de Foronda (Vitoria), que logrará permiso de operar las 24 horas.

Pero se descartarán aquellas partidas identificadas con los «pesebres del nacionalismo» y otras que «le supusieran un ahorro al Gobierno vasco, en detrimento del Estado», señalan fuentes de la dirección del PP vasco, que reúne a su ejecutiva mañana en Vitoria para analizar el nuevo escenario abierto tras la «traición» del PNV. «Es verdad que no hay grandes cosas y el margen es mínimo porque aquí no se entendería», señala un dirigente del PPvasco.

En concreto, se apunta a algunas inversiones previstas para centros de innovación. En posición incómoda puede quedar su único senador, Iñaki Oyarzábal, si, por ejemplo, se retira una enmienda para urbanizar el centro de Vitoria.

Dirigentes del nacionalismo vasco se esforzaron ayer por desterrar la etiqueta de socios poco fiables, resultado de haber retirado el apoyo a Rajoy apenas una semana después de aprobar sus Presupuestos. «En política la venganza y revancha no suelen ser una buena herramienta», señaló en RNE Andoni Ortuzar, que avisó que el «cachetazo»no se lo llevaría el PNV, sino que el PPse lo dará «en la cara de la sociedad vasca».

El lendakari, Iñigo Urkullu, también terció en el debate, rechazó las acusaciones de «traición» del PP a PNV y dijo no entender «el revanchismo» de que el PP enmiende los Presupuestos pactados.

Mientras, en el PSOE esperaban este movimiento. El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, advertía al PP que «habrá que remediar» en el Congreso, que «tiene la última palabra», la posibilidad de que el PP deshaga con su mayoría absoluta en el Senado los acuerdos alcanzados con el PNV, informa Víctor R. Almirón.

Ábalos planteó que «no sería admisible» pero que sería el PP quien quedaría en mal lugar porque «el que se retrata es el autor de la obra». En el PSOE saben que el PP tiene «mayoría para establecer esa venganza», pero también cuentan con que la mayoría que ha hecho a Sánchez presidente puede corregir lo que haga el Senado.

Desde Podemos se advirtió ayer que si el PP elimina las enmiendas del PNV, sus diputados votarán a favor de recuperarlas. Pablo Echenique explicó que si los populares presentan enmiendas «para desacordar lo acordado», «si eso es lo que vuelve al Congreso, nuestros votos no van a cambiar ni en el pacto con el PNV –en lo que estamos a favor– ni en lo que se refiere a los Presupuestos en general – en lo que estamos en contra–», informa Alexis Romero.