Chispas

El PP no quiere elecciones

Curri Valenzuela
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Ni generales ni autonómicas. Aunque aumentan las voces de quienes opinan que la mejor solución para acabar con la crisis catalana es la de pasar por las urnas, el Gobierno se aferra a la idea de alargar la legislatura todo lo posible y evitar que la aplicación del artículo 155 de la Constitución derive en una convocatoria electoral en aquella comunidad. Ni una cosa ni la otra está, sin embargo, en sus manos. Hace solo un mes nadie apostaba por la posibilidad de que Rajoy no tuviera asegurada su permanencia en La Moncloa hasta mediados de 2019 como mínimo. Los Presupuestos de 2018 estaban listos para ser aprobados en el último Consejo de Ministros de septiembre , con tiempo de celebrar el Pleno del Congreso de enmiendas a la totalidad a mediados de octubre y culminar con su aprobación definitiva por las Cortes en vísperas de Navidad para que entren en vigor el 1 de enero.

Montoro mantiene guardados los Presupuestos en un cajón. Su envío al Consejo se paralizó por el lío en Cataluña en vísperas del referéndum, al alejarse la posibilidad de que el PNV, cuyos votos son imprescindibles , se alíe con el Gobierno en estos momentos. Las relaciones de Rajoy con Urkullu siguen siendo fluidas, aseguran en Moncloa. Pero cada uno atiende a su parroquia y los nacionalistas vascos no pueden hacer ese feo a sus hermanos catalanes. A día de hoy lo probable es que las cuentas del Estado tengan que prorrogarse, lo que exigirá la convocatoria de elecciones generales como muy tarde dentro de 12 meses.

En el PP son reacios a plantearse ese panorama. No solo porque los planes de Rajoy son los de alargar la legislatura hasta que la mejora económica sea palpable en la mayoría de los hogares. Es que las encuestas no son nada favorables al partido del Gobierno. Su manejo de la crisis catalana le está restando los votos de descontentos con lo que perciben como una tibieza del Ejecutivo. Una fuga de la que se beneficia Cs por la postura de mayor firmeza ante los secesionistas que está demostrando Rivera.

También en Cataluña pintan bastos para los populares. Allí las encuestas predicen un menor porcentaje de votos para los nacionalistas por la mayor movilización de quienes no desean la independencia. Pero los sondeos auguran también un desplome del PP con subidas importantes de Cs y PSC. Rivera e Iceta se están empeñando en las elecciones. Habrá que ver lo que se les resiste Rajoy.

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