El PP frente al Gobierno

En el Gobierno parecen haberse quedado satisfechos con la última reunión de los populares, mientras que los barones creen que el Ejecutivo no muestra interés por sus problemas

Curri Valenzuela
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Al Gobierno le preocupa Ciudadanos y al PP, el Gobierno. Se notó en la reunión que los barones populares mantuvieron con la cúpula de su partido y parte del Ejecutivo el pasado lunes en la sede de Génova. Aunque no hubo quejas, bastaron las alusiones a la necesidad de una nueva financiación autonómica con la mirada puesta en Cristóbal Montoro, o a la falta de una política común frente a la escasez del agua, mientras Soraya Sáenz de Santamaría tomaba notas para que ambos se dieran por aludidos.

Mariano Rajoy, no. Él hace de árbitro entre las dos organizaciones que preside de manera simultánea. Rajoy moderó el encuentro, que en realidad consistió en un almuerzo de cuatro horas con un orden del día institucional.

Los tres temas a tratar eran los de la política del agua, la financiación autonómica y la Conferencia de Presidentes. Todos los barones tuvieron su turno de palabra , aunque los que más la utilizaron fueron Alberto Núñez Feijóo y Juan Vicente Herrera. Pero allí no se habló ni de Ciudadanos, ni de las encuestas, ni de la corrupción, ni de la inacción del Gobierno más allá de la crisis catalana, ni de los otros temas de los que los personajes presentes hablan cuando almuerzan entre ellos mismos o incluso con periodistas en plan «off the record».

«De política, política» no se discutió, confiesa uno de los barones. Y las críticas al Gobierno fueron veladas. La madrileña Cristina Cifuentes pidió mayor coordinación del Ejecutivo con el partido y más presencia de los ministros en actos del PP.

El andaluz Juanma Moreno secundó sus argumentos, pero la cosa quedó ahí. Después de todo era la primera vez que todos los presentes recuerdan que Rajoy y dos de sus ministros se han sentado formalmente a intercambiar opiniones con ellos y también la primera vez en años que se escucha su voz en una reunión. La norma no escrita de las Ejecutivas en las que todos ellos se sientan es la de que en esas citas hablan el presidente María Dolores de Cospedal, Fernando Martínez-Maillo y luego se levanta la sesión.

En el Gobierno parecen haberse quedados satisfechos con el encuentro. Los dirigentes del partido esperan que episodios como este se repitan. Entre los barones continúa la misma preocupación por lo que consideran el desinterés del Ejecutivo por sus problemas. «Es que luego pides que venga un ministro a un mítin en provincias y ni caso», se queja uno a los que no le hacen ni caso. Que por lo visto son todos

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