Esteban (PNV) observa la charla entre Gutiérrez (Cs) y Maillo (PP) EFE

El PP ve en Ciudadanos un socio «frívolo» y mantiene que el PNV no le fallará

Rajoy mejora su relación con Sánchez mientras denuncia «deslealtad» de Rivera al negociar Presupuestos.

MadridActualizado:

«Oportunista», «ventajista», «desleal» y «frívolo». El PP lleva semanas aireando su desquiciante relación con Ciudadanos, el partido que le aupó al Gobierno pero que al mismo tiempo amenaza su poder entre el centro-derecha español. La alianza política entre Mariano Rajoy y Albert Rivera se ha basado siempre en la desconfianza mutua pero los roces, lejos de limarse según avanza la legislatura, se han convertido en encontronazos directos casi a diario. Las elecciones en Cataluña desataron las hostilidades entre los dos socios y el Gobierno no se fía: cree que Ciudadanos les hará sufrir para ganarse su apoyo a los Presupuestos. Por el contrario, mantiene plena confianza en que el PNV no le fallará.

Ayer, el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, deseó que puedan aprobar las cuentas de 2018 con la misma suma que el año pasado, aunque acusó a Rivera de «frivolizar» con su posición cambiante. Génova habla de «deslealtad» porque añadió nuevas condiciones como los 500 millones para la equiparación salarial de los policías. Una partida, denuncian, que Cs no exigió para su preacuerdo en septiembre, pero que sí incluyó tras el despligue de fuerzas en Cataluña y para disputarle al PP ese votante tradicional.

Los populares también critican que Rivera condicione ahora su apoyo presupuestario a la dimisión de la senadora murciana Pilar Barreiro, investigada por corrupción aunque aún no esté formalmente imputada.

A disgusto con Rivera, mejor con Sánchez

Rajoy está a disgusto con su relación con Rivera, con el que no ha logrado tejer ningún tipo de complicidad, ni política ni personal. El presidente, apuntan sus colaboradores, aborrece el estilo de hacer política de Ciudadanos, «más pendiente de su imagen y de los titulares de los medios y girando como una veleta según le dé el viento». resumen.

En cambio, Rajoy mantiene plena confianza en que podrá contar con el PNV para aprobar los Presupuestos. Con Andoni Ortuzar se entiende, comparte el mismo código de «vieja» política. «Los vascos son serios, son de fiar», repiten en el PP, que insiste en que ya hay contactos. Por más que los nacionalistas siguen diciendo que no negociarán si no escampa el temporal en Cataluña, en el fondo los dos tienen la esperanza de que la política catalana les permita seguir estrechando su relación, recuperada dos décadas después de los pactos entre Aznar y Arzalluz. En resumen, Rajoy está satisfecho con el PNV e incluso ha mejorado su relación personal con Pedro Sánchez ante el desafío catalán. Pero sabe que no podrá contar con el PSOE para su política económica.