Xavier García Albiol, Inés Arrimadas y Albert Rivera en un acto en enero del pasado año
Xavier García Albiol, Inés Arrimadas y Albert Rivera en un acto en enero del pasado año - INÉS BAUCELLS

El PP carga contra Ciudadanos por fortalecer a JpC y ERC e impedir el grupo propio popular

Méndez de Vigo: «¿Por qué no quiere Cs que el constitucionalismo tenga más fuerza?»

BarcelonaActualizado:

Ni sintonía, ni acuerdo. Las probabilidades de que Cs ceda un escaño al PP -ahora con cuatro- para que este partido tenga grupo propio en el Parlamento de Cataluña -se necesitan cinco, al menos- son mínimas, y cada día que pasa se reducen, pues sube el tono de los reproches entre ambas formaciones. Todavía hay plazo hasta el próximo 29 de enero, fecha límite para que se formen oficialmente los grupos parlamentarios, pero desde Cs insisten en que el enfoque del asunto debería ser qué ha hecho mal el PP para estar en esta situación.

Ayer se sumó a la presión sobre la formación naranja, Íñigo Méndez de Vigo, portavoz del Gobierno, quien lamentó la decisión de Albert Rivera e Inés Arrimadas: «No se trata de saber quién es el primero, sino de que haya más voces y asegurar una presencia equitativa en las comisiones». Desde el Gobierno señalan que Cs tendrá que responder muy bien a la pregunta: «¿Por qué no quiere que el constitucionalismo tenga más fuerza?».

Por su parte, fuentes oficiales de Cs insistieron, tras las palabras del portavoz del Ejecutivo, en que ellos no van a «estafar a los ciudadanos para modificar el resultado de las urnas pasteleando por subvenciones como han hecho PP y PSOE durante toda la vida con los nacionalistas». Y recordaron que el PNV tiene grupo propio en el Senado, gracias al PP, mientras Cs está englobado en el grupo mixto.

El reparto lo decide la Mesa

Pese a los argumentos de populares y liberales y más allá del gesto político que supondría que Cs aceptase la petición de ayuda del PP, el reparto de los miembros y la fórmula de cómo se reparten estos lo decide la Mesa del Parlament.

En esta línea, el Reglamento parlamentario da a la Mesa -máximo órgano de la Cámara legislativa- mucho margen de decisión, tal y como queda establecido en su artículo 48. Este establece, únicamente, dos condicionantes a la Mesa: que todos los grupos parlamentarios -incluyendo el mixto- tienen que tener «como mínimo» un representante, y que «los grupos parlamentarios participan en todas las comisiones en proporción a sus miembros», es decir, según al resultado electoral que se refleja en el hemiciclo. El texto reglamentario tampoco fija un número determinado de miembros para las comisiones.

Ahora bien, hasta la fecha, los distintos tipos de comisiones se han estructurado en 19, 21 o 23 miembros. Y el reparto que le corresponde a cada partido se puede llevar a cabo mediante dos sistemas, el de d’Hondt o el de mayores restos -más habitual-.

A partir de aquí, es la Mesa la que debe decidir, siempre teniendo presente los dos condicionantes del artículo 48, cómo y de qué manera se constituyen las distintas comisiones.

Si el PP no tuviera grupo propio, compartiría el mixto con la CUP -también con cuatro escaños- y por lo tanto se repartirían las comisiones al 50%. En este caso, si la Mesa decide hacer el reparto mediante el sistema de restos mayores, solo en las comisiones de 21 miembros en las que participasen los populares, los independentistas (JpC y ERC) quedarían sin mayoría absoluta -que no tienen en el hemiciclo-, pero JpC y ERC solos, sin necesidad de la CUP superarían todos los trámites en el resto de comisiones y fórmulas.

Los populares creen, sin embargo, que JpC y ERC tendrían más dificultades en las comisiones si el PP tiene grupo propio, ya que estos dos grupos necesitarían siempre a otro partido para aprobar sus iniciativas. Entonces, serviría la CUP, pero dejaría en una situación de mayor debilidad al gobierno catalán de JpC y ERC.