Mariano Rajoy y Cristina Cifuentes en 2016
Mariano Rajoy y Cristina Cifuentes en 2016 - EFE

El PP «se borra» ante el «expediente Cifuentes»: «Nos crecen los enanos»

Génova se sumió en la preocupación por el escándalo sobre el título universitario, aunque en privado mantuvieron la «confianza» en la presienta madrileña. «Van a por nosotros», denuncian en Sol

MadridActualizado:

El PP vivió ayer miércoles horas de estupor y profunda preocupación ante el torbellino desatado por la presunta falsificación de un título universitario de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. El digital «eldiario.es» desveló a primera hora irregularidades en la tramitación del expediente que, ni los responsables de la Universidad Rey Juan Carlos, ni la propia alumna han conseguido aclarar del todo aún. El rector aseguró que se trató de un error de transcripción en las calificaciones. Cifuentes rompió su silencio al final de la tarde, aportando pagos de matrículas y el correo en el que su profesor indicó a una funcionaria notificar las notas para subsanar el supuesto fallo informático. Pero, como recalcó la oposición, aún quedan sombra de dudas.

Mientras la presión iba en aumento, Génova enmudeció. Nadie salió a respaldar en público a la presidenta madrileña y la orden fue primero Cifuentes debía despejar los interrogantes. «Estamos esperando a sus explicaciones, pero confiamos en ella», señalaron a media tarde desde la dirección. El respaldo fue tibio.

Hubo varios intentos desde la dirección nacional de contactar con Cifuentes por teléfono a lo largo de la mañana, aunque se redujo a unos cuantos «whatsapps» enviados por varios dirigentes. «Está tranquila pero preocupada», admitió un estrecho colaborador de Mariano Rajoy.

«No entendemos bien por qué no ha dicho nada todavía», se impacientaron algunas voces en la sede nacional, reconociendo su angustia. Algunos interpretaron que fue una especie de represalia de Génova contra su «baronesa», que suele descargar en el PP anterior de Aguirre, o incluso a la jerarquía de Rajoy y Cospedal, la responsabilidad de no haber limpiado antes el PP madrileño. Por la noche, en una entrevista en Onda Cero, Cifuentes rechazó especulaciones: es normal que el partido esperara a que ella diera su versión, que llegó a punto del Telediario.

Lo cierto es que los populares no ganan para escándalos en el PP de Madrid y de la Comunidad Valenciana, y la estrategia viene siendo la misma: dejar claro que el partido está «descentralizado», y que cada palo aguante su vela. Aún así, hizo mella en la dirección nacional. «Nos crecen los enanos», reconocía a mediodía un cargo. «¿Pero cómo se puede correr un riesgo así?», deslizó otra voz autorizada del partido.

Hace tiempo que los más próximos a la presidenta madrileña hablan de una cacería. «Me parece muy injusto. Yo confío en ella y no entiendo tanto ataque personal. Eso no es la política», se lamentó un compañero del PP nacional muy cercano a Cifuentes, quien la víspera se declaró víctima de una persecución de la oposición. La líder madrileña asegura que Francisco Granados instiga una campaña de desprestigio contra ella.

Pero en el PP descartan que pueda ser «fuego amigo», alguien que se hubiera vengado por su cruzada contra la corrupción en el partido. «Esto es un misil que afecta a todos», reconocían anoche. En Sol hablan claramente de persecución: «Van a por nosotros». Cifuentes asegura contar con la confianza de Rajoy para repetir como candidata en 2019, aunque hay quien cree que la presión llegará hasta la asfixia. La dirigente insiste en que nada la detendrá. «No es fácil tumbarme. Quien se crea que con cosas como éstas me va a desmoralizar, es que no me conoce. Estas cosas me hacen más fuerte», aseguró en la radio.

La oposición exigirá más explicaciones sobre su titulación académica durante la sesión de control este jueves en la Asamblea de Madrid.