Pablo Iglesias e Irene Montero, en la rueda de prensa en la que anunciaron que someterán sus cargos a la decisión de los inscritos de Podemos - EFE

Podemos, dividido ante la crisis del chalet y la consulta de Iglesias

Casi medio millón de inscritos decidirán sobre el futuro político del líder y de Montero

MadridActualizado:

Podemos celebrará la consulta que decidirá el futuro político de Pablo Iglesias e Irene Montero esta semana. La votación permanecerá abierta desde las cinco de esta tarde hasta el próximo domingo a las 14.00 horas, momento en el que las bases del partido habrán decidido avalar la continuidad de sus dirigentes o, por el contrario, le habrán retirado el apoyo que le dieron en la última asamblea ciudadana, en febrero del pasado año.

Ayer, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, anunció que están llamados a votar un total de 487.772 inscritos, cifra que corresponde al cierre del censo del pasado viernes, un día antes de que Iglesias anunciase la consulta. Echenique también explicó que la decisión de convocar a las bases fue de Iglesias y que, una vez tomada, el Consejo de Coordinación de la formación lo debatió, y «a todo el mundo le pareció bien».

Pero fuera de la dirección estatal y del entorno del secretario general y de la portavoz en el Congreso no hay, en ningún caso, unanimidad. Desde que el alcalde de Cádiz reivindicó su «piso de currante» y recordó que «Podemos es el compromiso de vivir como la gente corriente», son varias las voces que se han sumado a criticar tanto la convocatoria de la consulta como la compra del chalet. La federación andaluza del partido se sumó ayer a «Kichi» y manifestó que quizá Montero e Iglesias «no midieron bien las consecuencias» de la compra de la casa. Además su responsable de comunicación, Pablo Pérez Ganfornina, admitió que tenía dudas sobre si participar en la consulta.

Quien también tiene sus dudas sobre la votación es el diputado navarro de Podemos Carlos Couso, que ayer anunció que si finalmente decidía participar sería para que Iglesias y Montero «no sigan» al frente del partido. Couso también criticó la compra del chalet, de la que dijo que «denota cierta mentalidad pequeño burguesa». También hubo críticas de la federación asturiana. Su secretario general, Daniel Ripa, aseguró sentirse «dolido» por la compra del chalet: «No me gusta y me ha dolido». Tampoco le agrada la consulta, ya que cree que «no hablar de precariedad, de corrupción y de otras cosas y que hablemos de la decisión privada y personal de nuestros dirigentes es peligroso y no es bueno». En Asturias también se encotraba ayer el líder de la corriente anticapitalista de Podemos, Miguel Urbán, que calificó la votación de «innecesaria»: «Me hubiera gustado más ver consultas sobre programas que consultas de este tipo», manifestó, aunque no quiso valorar la compra de la vivienda.

Todos coincidieron en denunciar una campaña de acoso en contra de Montero e Iglesias, y Echenique dijo que incluso temían por la seguridad de los dirigentes. Tanto la portavoz como el secretario general respondieron a las críticas de sus compañeros. «En Podemos no decide ningún barón territorial ni municipal, deciden las bases», recordó Montero, que reiteró que la consulta era sobre «si soy creíble y confiable para seguir desempeñando las responsabilidades que ahora mismo estamos ocupando», y no sobre si a la gente le «parece mal o bien la casa en la que vivo».