Bar Koxka, en Alsasua
Bar Koxka, en Alsasua - ABC

Un perito de la Guardia Civil considera planificada la agresión de Alsasua

El agente vincula a dos acusados al «entorno de la disidencia de ETA», los más radicales de la izquierda abertzale

MadridActualizado:

Un perito de la Guardia Civil, jefe de la Brigada de Información de Navarra, ha asegurado este lunes que la agresión de Alsasua fue planificada y no un «hecho casual», fruto de la casualidad. El agente, que ha declarado como testigo en el juicio en la Audiencia Nacional, ha explicado cuatro antecedentes vinculados a los acusados para contextualizar el ataque a los dos guardias civiles y sus parejas. El jefe de Información formó parte del equipo que investigó el ataque de 2016.

Según el perito, los acusados Jokin Unamuno y Adur Ramírez de Alda participaron en una manifestación celebrada en 2016 en Echarri-Aranaz, una localidad cercana a Alsasua, enmarcada en «el entorno de la disidencia de ETA», los sectores más radicales de la izquierda abertzale, contrarios al cese de las armas y a la disolución de la banda terrorista ETA. La convocatoria, que tuvo lugar antes de la agresión y que no fue comunicada, invocaba el lema: «Por los presos enfermos, amnistía total, los presos en lucha, nosotros también». Otra manifestación similar solo se celebró el 11 de marzo de 2017 en la ciudad de Pamplona, ha señalado el agente.

Para enmarcar la agresión, el mando de la Guardia Civil ha relatado otros tres hechos que tuvieron lugar en Alsasua, la localidad navarra donde se produjo la agresión. El agente vincula estos actos al movimiento Ospa, un colectivo que promueve la expulsión de la Guardia Civil de Navarra y el País Vasco, y en el que ubican al menos a Unamuno y a Ramírez de Alda. Los investigadores han situado en sus actos, que incluyen comidas populares y pasacalles aparentemente festivos, pero que expresan la hostilidad contra la Guardia Civil, a otros acusados. Ellos han negado formar parte del colectivo y han rechazado sentir odio por los agentes.

El primer antecedente relatado son las jornadas de puertas abiertas que celebró la Guardia Civil en Alsasua el 15 de junio de 2016 y en las que participó el teniente, y que buscaron acercar a la Benemérita a los niños y las personas mayores con actividades divulgativas. Este acto contó con una concentración espontánea en contra, promovida por el movimiento Ospa, sin una convocatoria oficial. Otro hecho fue la celebración del Ospa Eguna, el día en el que reivindican la expulsión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, el que no hubo incidentes pero los participantes mantuvieron contacto con el teniente agredido más adelante. El ataque tuvo lugar en el bar Koxka en la madrugada del 15 de octubre de 2016.

«Por una torsión es muy difícil que una persona joven se rompa el tobillo», ha explicado el perito sobre el teniente, que tuvo que ser operado de una fractura abierta

El mando de la Guardia Civil, además de la concentración en Echarri Aranaz, también ha enumerado como un hecho vinculado una protesta que se celebró de forma espontánea contra la misa por la Patrona de la Guardia Civil el 12 de octubre, el día del Pilar, solo tres días antes de la brutal agresión a los agentes. El perito ha ubicado en aquella manifestación, que calificó de preparada, a Unamuno y Ramírez de Alda, que se encuentra en prisión desde hace un año y medio. También ha ubicado en una asamblea preparatoria del Ospa Eguna de 2014 a Aratz Urrizola, y a Julen Goicoechea en el de 2015. Ambos acusados se enfrentan a 50 años de prisión, por delitos de lesiones y amenazas terroristas. A uno de los ocho acusados, Oihan Arnanz, le piden 62 años y medio de prisión, al que más.

En la jornada de este lunes también ha declarado como perito la médico forense que atendió a las víctimas tras la agresión. La doctora ha asegurado que las lesiones que presentaron los dos agentes y sus novias son «compatibles» con su relato de hechos, que denuncia a una brutal paliza de una veintena de gente. «Por una torsión es muy difícil que una persona joven se rompa el tobillo», ha explicado sobre el teniente, que tuvo que ser operado de una fractura abierta del tobillo. Su lesión del labio, ha añadido, es compatible con haber recibido un puñetazo.

La médico también ha relatado la situación en la que se encontraba María José, la novia del teniente agredido, vecina de Alsasua desde los 3 años y quien identificó sin dudas a los agresores, a los que conocía del pueblo. «En ese momento estaba siendo seguida por el sistema de salud mental de Pamplona, con yodo generalizado, comía mal, tenía pesadillas, no salía a la calle, solo salía para ir al metro acompañada por un familiar, no podía dormir y lloraba con facilidad».